Mercedes Robles, bióloga y coach nutricional

“Nos alimentamos mal porque no nos queremos lo suficiente”

Con 21.200 seguidores en Instagram, 5.000 en su cuenta personal de Facebook y 400 consultas cada mes en la bandeja de entrada de su email, a la bióloga Mercedes Robles se la puede considerar toda una 'influencer' de la alimentación saludable. Pasó de ser una adicta al azúcar a experimentar los beneficiosos efectos de una dieta saludable. Desde entonces comparte sus conocimientos de nutrición con quienes quieran dar un giro a sus hábitos alimenticios.

Mercedes Robles enseña hábitos de alimentación saludable.

14 Oct | I.S.P. | Soziable.es

Mercedes Robles se define como coach nutricional. Un trabajo que describe así: “Acompañar, enseñar y hacer conscientes a aquellas personas que quieren dar un giro en su vida hacia hábitos alimentarios más saludables y no saben cómo hacerlo”. Para ello, no les ofrece dietas estrictas sino hábitos saludables que son “de toda la vida”. Y es que, según esta bióloga onubense, “hemos perdido completamente la riqueza culinaria que atesoraban nuestros abuelos, que tenían su propio huerto o compraban los alimentos en mercados cercanos y cocinaban en sus casas con recetas que se transmitían de padres a hijos”.

“Hemos perdido la riqueza culinaria de nuestros abuelos”

La actividad que tiene más éxito de las que ofrece son las clases de cocina en las que enseña recetas saludables a base de ingredientes como la quinoa, las algas, el trigo sarraceno, el tempeh o el tofu, entre otros. “Son recetas que se preparan en apenas 15 minutos: se puede comer bien con recetas rápidas”.

Como ha advertido la FAO con motivo del Día Mundial de la Alimentación 2019, la globalización y los usos y costumbres de una población que se ha concentrado en las ciudades han traído como consecuencia una generalización de los malos hábitos alimenticios. Robles lo describe de manera muy gráfica: “En nuestras despensas y neveras se acumulan mil tipos de galletas, chocolates, snacks, yogures la mayoría modificados o transgénicos, con un alto contenido de azúcar, de sal, de glutamato monosódico (que es cancerígeno, por cierto). ¡Estos alimentos de naturales no tienen nada!”

Mercedes profundiza en el diagnóstico: “A través de nuestra manera de comer expresamos nuestro modo de entender lo que somos y el mundo en que vivimos y creo que todo esto es síntoma de que andamos perdidos y dispersos y no nos queremos lo suficiente”. Por ello, la finalidad de su método es, según dice, recuperar el verdadero valor de la alimentación, que no es producir placer sino aprovechar sus propiedades beneficiosas para nuestro organismo.

Comer sano no es más caro

Hay una idea, muy extendida, según la cual llevar una dieta biosaludable es más caro que comprar productos hipercalóricos. Según Mercedes no es cierta: “Comer sano no es más caro, pero hay que invertir tiempo en organizar la compra y cocinar adecuadamente y con cariño, para esto la ayuda de un coach nutricional es fundamental y lo convierte en algo mucho más sencillo”, resalta Robles, quien remata su afirmación: “Cuando aprendes a comer bien, prescindes de todo lo innecesario, por eso una dieta sana es más económica, porque compras lo esencial”. 

La influencer habla desde su propia experiencia personal. Antes de ser consciente de la importancia de la alimentación saludable, era adicta al azúcar, lo que le provocaba ansiedad y al mismo tiempo abatimiento. “Compraba cuatro tipos de galletas, cuatro de patatas fritas (que ahora sabemos que también llevan azúcar), cuatro de yogures, de refrescos con gas, panes distintos, snacks… todo esto subía muchísimo el precio del carro de la compra, pero me aportaba el azúcar que demandaba mi cuerpo”.

Con la inmersión en la nutrición natural su vida cambió. En solo 21 días, la adicción por el azúcar se esfumó y sentía una vitalidad que nunca había conocido antes. “Me puse en mi peso ideal y rejuvenecí. Fue algo que sorprendía a todos y me preguntaban: “¿qué has hecho? ¡estás espectacular!”.

“En 15 minutos se puede cocinar una receta sana y barata”

Para saber comprar alimentos saludables y distinguirlos de los que no lo son, la coach recomienda elegir alimentos de temporada y leer bien las etiquetas. “No hace falta ser un experto en nutrición para descifrar las etiquetas rápidamente; hay una primera regla muy sencilla: Cuantos menos nombres raros haya en el etiquetado mucho más saludable será ese producto”.

A partir de esa idea básica, Robles aconseja fijarse en los aportes de azúcar (no más de 50 gramos al día), de grasas saturadas (si son altas puede ser que se haya utilizado aceite de palma, que es uno de los ingredientes más nocivos para nuestra salud cardiovascular), de sal (no más de seis gramos al día), de fibra vegetal (con valores que vayan del 3 al 10 por ciento), de proteínas (cuanto más aporte proteico, más saludable es el producto) y, “por supuesto, rechazar todos los alimentos que sean modificados genéticamente (en la etiqueta aparecerá el símbolo OMG cuando lo sean)”.

Son “muchísimas” las cosas que tienen que cambiar la industria alimentaria para revertir la situación, según la bióloga onubense, quien, no obstante, se muestra optimista pues observa que hay fundaciones y organismos que están promoviendo la alimentación saludable y que, cada vez más consumidores la están demandando: “Esto está provocando un cambio que, si bien es lento, no tiene marcha atrás”. Como botón de muestra, Robles observa que las grandes superficies cada vez dedican espacios más amplios a los alimentos biosaludables.

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1 Comentarios

  • ¡Hola¡

    En primer lugar felicitarte por el artículo y por abrirme los ojos. Tienes razón, si me dejo guiar por comer sin pensar que como, no me quiero, creo intentaré pensar que meto en mi cuerpo, así lo alimentare mejor y podré sentirme más contenta. Aunque el dulce me apasiona.....

    ¿Donde se te puede escribir para estar más informada?. Gracias.

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