España tiene un enorme potencial en turismo sostenible

Ecoturismo, un viaje al yo interior

La globalización, los avances tecnológicos, el abaratamiento de medios de transporte o internet reducen las distancias y difuminan las fronteras. Sin embargo, todavía queda una alternativa para huir de la tiranía de la dominación tecnológica: el ecoturismo. Una manera de viajar sostenible y responsable, donde redescubrirse a uno mismo se convierte en la mayor aventura.

Ecoturismo, una alternativa al turismo de masas.

14 Ene | R.M. | Soziable.es

Según datos de Naciones Unidas, más de 1.000 millones de turistas se mueven cada año en el planeta para conocer diversos destinos. Esto es un importante motor económico que mueve miles de millones de dinero, pero también puede ser devastador para la idiosincrasia y la naturaleza de los lugares de destino.

Como consecuencia de esta expansión turística sin precedentes y para combatir los efectos adversos, en los años 80 surgió una alternativa, una manera distinta de viajar llamada ecoturismo que la Sociedad Internacional de Ecoturismo ha definido, a grandes rasgos, como "un viaje responsable a áreas naturales que conservan el ambiente y mejoran el bienestar de la población local".

En estos casi 20 años, esta manera de viajar ha crecido hasta tal punto que ahora nadie niega que supone una enorme contribución al sector, no solo porque amplía la oferta turística, sino porque se sustenta en los tres pilares de la sostenibilidad: el económico, el social y el medioambiental.

Un ámbito tan natural como rural

De esos 1.000 millones de turistas que se mueven al año, “muchos están buscando nuevas experiencias y una forma específica de hacer turismo en contacto con la naturaleza; quieren descubrir y aprender, y es una oportunidad única para todos”, manifestó Sofía Gutiérrez, responsable de la Organización Mundial del Turismo (OMT), en un acto con motivo del Año Internacional del Turismo Sostenible, celebrado el pasado año. Para la experta, el ecoturismo tiene un elemento que lo diferencia de otras formas sostenibles de viajar, “y es la motivación del turista, su deseo de disfrutar de la naturaleza y de estar en contacto con los recursos naturales”.

Otro factor característico de este turismo es su ámbito rural, no solo porque son las poblaciones locales las que más se implican en el diseño de las iniciativas, sino porque son las más concienciadas de que los recursos naturales y la conservación de la biodiversidad constituyen el activo sobre el que se fundamentan sus negocios. Y en este contexto, mucho tiene que opinar España, uno de los destinos turísticos más populares del mundo.

Un destino ideal

España es un lugar en donde la oferta turística se ha centrado durante décadas en el sol y la playa, sin embargo este país atesora la mayor y más rica biodiversidad de Europa occidental razón por la que, para la responsable de la OMT, el turismo sostenible y al ecoturismo en España “tiene un potencial ilimitado”.

Una expectativa compartida por el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, así como por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente para quienes “España reúne condiciones excepcionales para desarrollar el ecoturismo, lo que supone una oportunidad única para convertirse en líder mundial de este sector y referente de la marca España”.  Según los datos proporcionados por ambos ministerios, en España, casi un 20 por ciento de los viajes llevan asociado un componente de naturaleza, lo que genera una actividad que se evalúa en torno a los 9.000 millones de euros. Además, el ecoturismo es un instrumento decisivo para “diferenciar y diversificar nuestra oferta turística y a diferencia de otros productos turísticos, puede practicarse en cualquier época del año”.

Eliminar la ‘turismofobia’

Este carácter de atemporalidad es en opinión de Manuel López, presidente de la Fundación InterMundial, un factor muy importante a tener en cuenta porque puede “contribuir a eliminar la turismofobia”. Un sentimiento que cada verano está más arraigado en las grandes urbes y que se origina como consecuencia del turismo de masa. Pero el carácter atemporal del ecoturismo “ayuda a diversificar y a descongestionar la ida y venida de viajeros”.

“De todos es sabido que el sector turístico en España ha experimento un extraordinario crecimiento en los últimos años y estamos alcanzando cifras récord que han superado los 80 millones de turistas”, explica el presidente de InterMundial. Con este volumen de viajeros, “todos los que estamos en el sector tenemos que tener conciencia de la importancia de desarrollar verdaderos modelos de turismo sostenible”. Aunque, el presidente advierte de que el primero que debe tener conciencia es el propio viajero porque “en el fondo, es el actor principal, es el protagonista”. Por esta razón, la Fundación InterMundial ha desarrollado el Manifiesto del viajero responsable. Un documento que sirve de ayuda para que cualquier viajero pueda plantearse una serie de preguntas a modo de examen personal y elevar la conciencia de cada uno tanto antes de empezar cada viaje como después, para detectar en que se puede mejorar.

Mucho más que desconectar

Este tipo de turismo puede servir para algo más que para cuidar el medio ambiente porque se puede convertir en una experiencia muy enriquecedora a nivel personal. “La gente necesita desconectar. Ir a un sitio donde apagar el móvil, olvidarse del reloj y vivir conectado con el día y la noche”, explica Ana Isabel Campello Guillén, una joven emprendedora que, junto a su pareja, ha puesto en marcha Domo Alpujarras, un proyecto de turismo sostenible donde la naturaleza, la energía renovable y un domo geodésico (cúpula relacionada con la geometría sagrada) hacen las delicias de quienes se animan a probarlo.

Interior del domo geodésico de Domo Alpujarras.

A esta innovadora iniciativa, que todavía no ha terminado de calar en España, se le llama 'glamping' porque es una mezcla de glamour y de camping. “Disfrutas de un entorno natural privilegiado, pero tienes casi todas las comodidades de una habitación de hotel”. Aunque, en este caso, esta todo orientado a la ecología y a la sostenibilidad. “Aquí todo sigue un ciclo natural. El agua la recogemos de un manantial cercano. Toda la energía que utilizamos es renovable. Hacemos muebles con materiales de segunda mano y todos los alimentos orgánicos los usamos como abono para nuestro huerto”. En este pequeño paraíso natural, incluso el aseo tiene un sistema de compostaje que “es una cosa que a la gente le fascina porque no está acostumbrada a tener un baño seco”, reconoce Ana.

Pero su proyecto estrella es el domo geodésico, una estructura de 20 metros cuadros con forma de tipi redondo, construido al aire libre con tela de algodón y madera y situado en lo alto de la montaña de Lanjarón, en las alpujarras granadinas, desde donde en los días claros, de frente, se ve la costa tropical y, de espaldas, Sierra Nevada. “Es casi mágico poder ver a veces el mar y la nieve al mismo tiempo”.

Y si bien es cierto que el perfil de los usuarios de este tipo de turismo es muy cualificado y buscan estas experiencias, también es cierto que siempre se sorprenden y “no se quieren ir”, confiesa Ana Campillo. “Cuando llegan, a veces, es su forma de hablar y de comportarse se nota que están estresados o nerviosos y se van transformados”. Lo que buscan es desconectar de una vida estresada, alienada y tecnológica y se encuentran con una experiencia que, para muchos de ellos, “es una inspiración. Una puerta abierta hacia otra manera de vivir. Un sueño que se puede cumplir”.

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