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Han sido incluidas en la Lista A de CDP

17 empresas españolas, entre las mejores del mundo en transparencia ambiental

Un total de 17 empresas con sede en España han sido incluidas en la Lista A 2023, elaborada por CDP. La organización calificó el pasado año a más de 21.000 empresas de todo el mundo y, en su último listado, reconoce el liderazgo en transparencia ambiental y el desempeño en materia de cambio climático, deforestación y seguridad hídrica de casi 400 compañías.

CDP calificó en 2023 a más de 21.000 empresas en transparencia y desempeño ambiental.

La organización sin fines de lucro CDP, cuyo cometido es administrar el sistema de divulgación global para que inversores, empresas, ciudades, estados y regiones gestionen sus impactos ambientales, ha reconocido la acción contra el cambio climático de 346 compañías de todo el mundo, la lucha contra la deforestación de 30 y el empeño por garantizar la seguridad hídrica de 101 entidades.

En total, casi 400 empresas han sido incluidas en la Lista A de la organización, entre las que figuran hasta 17 empresas radicadas en nuestro país. En cuanto a su desempeño en materia de cambio climático, son 16 las compañías españolas que figuran en el listado A: APPLUS Services, Caixabank, Cellnex, ENAGÁS, Ferrovial, Grupo Cooperativo Cajamar, Grupo Ferrer Internacional, Iberdrola, Inditex, Inmobiliaria Colonial, ISDIN, Miquel y Costas, PUIG Brands, Red Eléctrica Corporación, Sacyr, Técnicas Reunidas y Telefónica.

Ferrovial y Sacyr, además, también han sido distinguidas en la Lista A de empresas involucradas con la seguridad hídrica; y Miguel y Costas, por su parte, ha obtenido un doble reconocimiento y figura en el listado de mejores empresas en relación con los esfuerzos realizados en materia hídrica y en cuanto a la deforestación.

Mejora ambiental continua

Según CDP, la divulgación que realiza la organización –considerada como el estándar de oro en materia de informes ambientales y que cuenta con el conjunto de datos más rico y completo sobre acciones corporativas y urbanas–, así como la Lista A, juega un rol esencial para mantener a las empresas en un proceso de mejora ambiental continua.

Por este motivo, la entidad eleva regularmente el listón en relación con lo que se considera liderazgo ambiental y lo hace en función de la ciencia emergente, los comentarios procedentes de diferentes stakeholders y las necesidades del mercado de una mayor transparencia ambiental.

En este sentido, CDP subraya que todas aquellas compañías que figuran en la Lista A “son aquellas que se mantienen al día” con respecto a la evolución de estos requisitos.

Liderazgo

Las puntuaciones que otorga CDP, y que determinan qué entidades figuran en cada uno de los diferentes listados que elabora la organización, ofrecen una imagen del nivel de divulgación y desempeño ambiental de una empresa. En concreto, las empresas con una puntuación A deben mostrar liderazgo ambiental, divulgando acciones sobre el cambio climático, la deforestación o la seguridad hídrica.

En esta línea, según la entidad, estas empresas distinguidas en la Lista A deben demostrar las mejores prácticas en estrategia y acción reconocidas por marcos como el TCFD (Task Force on Climate-Related Financial Disclosures); contar con puntuaciones altas en todos los demás niveles; haber emprendido acciones como establecer objetivos con base científica, crear un plan de transición climática, desarrollar estrategias de evaluación de riesgos relacionados con el agua o informar sobre el impacto de la deforestación para todas las operaciones y cadenas de suministro relevantes.

Por su parte, una puntuación B indica una buena gestión ambiental. Por ello, como explica CDP, las empresas incluidas en la Lista B han abordado los impactos ambientales de sus negocios y muestran cierta evidencia de gestión de su impacto ambiental pero no están emprendiendo acciones que la distingan como líder en su campo.

Conciencia es el término que define a las compañías a las que CDP otorga una puntuación C. En este caso, se mide la exhaustividad de la evaluación de una empresa sobre cómo las cuestiones ambientales se cruzan con su negocio y cómo sus operaciones afectan a las personas y los ecosistemas.

Y divulgación, finalmente, a las que se encuadran en la Lista D. Para lograr, precisamente, una puntuación D, las empresas deben haber divulgado un conjunto de información extenso, aunque, como afirma CDP, esta puntuación es sólo “el punto de partida para las organizaciones que quieren demostrar que han comenzado su viaje medioambiental”.