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Mediante su Certificación de Buen Gobierno Corporativo

AENOR avala el correcto desempeño de las organizaciones en materia de gobernanza

Un desempeño adecuado en materia de buen gobierno es un asunto cada vez más importante para las empresas. Y mostrar a sus stakeholders que, efectivamente, este se está produciendo, vital. En este sentido, AENOR cuenta con la Certificación de Buen Gobierno Corporativo, la primera en este ámbito en España, basada en una metodología creada por Villafañe & Asociados con la que se miden nueve variables y de la que ya disponen entidades como Prosegur, Banco Santander, CaixaBank, Ercros y Ferrovial.

La certificación está basada en la metodología del Índice Reputacional de Buen Gobierno.
La certificación está basada en la metodología del Índice Reputacional de Buen Gobierno.

AENOR lanzó a comienzo de 2022 una herramienta capaz de acreditar el desempeño de las empresas en términos de gobernanza. Se trata de la Certificación de Buen Gobierno Corporativo, la primera de estas características en nuestro país.

Esta herramienta está basada en la metodología del Índice Reputacional de Buen Gobierno, creado por Villafañe & Asociados y que mide de forma objetiva hasta nueve variables. En ellas, se pone el foco sobre cuestiones como el consejo de administración, la junta general de accionistas, la anticorrupción y el fraude y la sostenibilidad y la gobernanza ESG, entre otros aspectos.

La Certificación AENOR de Buen Gobierno Corporativo aporta a las organizaciones que ya cuentan con ella, como Prosegur, Banco Santander, CaixaBank, Ercros y Ferrovial, una serie de beneficios. Uno de ellos es, precisamente, contar con un sistema de evaluación objetivo como es el Índice Reputacional de Buen Gobierno.

Pero, además, también permite disponer de una certificación por un tercero independiente que acredita el nivel del buen gobierno corporativo y mejorar la información pública e identificar las principales áreas de mejora.

Medir el grado de cumplimiento

Para realizar una adecuada medición del grado de cumplimiento en cuanto a desempeño del buen gobierno en las organizaciones, AENOR y Villafañe & Asociados trabajaron conjuntamente para lanzar al mercado el primer Índice de Buen Gobierno Corporativo (IBGC) certificable.

La Certificación de Buen Gobierno Corporativo, elaborada según esta metodología, se basa en la normativa legal europea y en el código de Buen Gobierno de la CNMV. Y con ella, las empresas pueden demostrar su buen desempeño en esta materia ante stakeholders clave como clientes, sociedad en general, empleados, proxys, inversores o el propio regulador.

El IBGC se compone de nueve variables: composición del consejo de administración; funcionamiento del consejo de administración; comisiones del consejo de administración; retribución y desempeño; junta general de accionistas; transparencia; anticorrupción y fraude; sostenibilidad y gobernanza ESG; y prevención y tratamiento de conflictos de interés.

Y estas variables, a su vez, contienen un total de 41 indicadores. Para cada uno de estos indicadores, existen diferentes criterios de medición y las puntuaciones correspondientes. Cada variable acumula la puntuación obtenida en sus indicadores y la suma de los resultados de todas las variables permite llegar al resultado final con un máximo de 1.000 puntos.

Cada una de las nueve variables que integran el IBGC está orientada a la consecución de uno o varios objetivos en materia de buen gobierno corporativo, lo que ayudará a la identificación de las áreas de mejora y a seguir avanzando para poder mejorar de nivel o para incrementar la puntuación dentro del nivel.

Análisis riguroso y exhaustivo

Para valorar el grado de consecución de cada variable, mediante el análisis detallado de los indicadores que las componen, se realiza un riguroso y exhaustivo trabajo en dos etapas.

En la primera etapa, Villafañe & Asociados, como especialistas en la materia con una dilatada trayectoria, analiza la información pública. Y, en la segunda, AENOR desarrolla un trabajo de verificación de la información que no es pública y una serie de comprobaciones adicionales sobre la información publicada.

La puntuación final obtenida por cada una de las empresas en el proceso de obtención de la Certificación de Buen Gobierno Corporativo las sitúa en uno de los tres niveles establecidos para el IBGC: G (de 500 a 699 puntos); G+ (de 700 a 899 puntos); y G++ (De 900 a 1.000 puntos).