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Objetivo de cero emisiones en 2050

El consejo de administración de Iberdrola aprobará, supervisará y reportará el plan de acción climática de la compañía

Esta decisión está sujeta a la aprobación de los nuevos Estatutos Sociales por parte de los accionistas de Iberdrola en la próxima Junta General de la compañía, que tendrá lugar el 18 de junio.

Las energías renovables son la piedra angular de las iniciativas de acción climática de Iberdrola
Las energías renovables son la piedra angular de las iniciativas de acción climática de Iberdrola

De este modo, el máximo órgano de gestión de la entidad se implica directamente en la lucha contra el cambio climático, fijando objetivos de reducción de emisiones que cubran todas las emisiones directas e indirectas; estableciendo que los objetivos tienen que estar validados por la ciencia respecto de su alineamiento con los objetivos de París; disponiendo de una estrategia e inversiones consistente con los objetivos de emisiones; y definiendo las metodologías que evaluarán su cumplimiento.

En definitiva, con su aprobación, la responsabilidad de aprobar y actualizar el plan de acción climática, así como la de reportar anualmente la gestión climática a partir del próximo año recaen directamente sobre el consejo de administración de la compañía.

La empresa española califica esta iniacitiva como un paso más hacia una política de acción climática dirigida a la neutralidad de emisiones nocivas al medio ambiente dentro de treinta años y que, en este caso, además, persigue electrificar la economía en las próximas décadas.

En concreto, Iberdrola pretende reducir su volumen de emisiones globales de gases contaminantes en un 73% en diez años y alcanzar la neutralidad en carbono para 2050, aunque no descarta lograrlo antes.

Para alcanzar estas metas, la compañía invertirá 75.000 millones de euros en los próximos cuatro años y 150.000 millones para 2030. Con estas cantidades, la eléctrica quiere apostar por las energías renovables y redes inteligentes que permitan capacidades de hasta 100.000 megavatios en 2030.

El contenido de las políticas de acción climática de Iberdrola está basado en las recomendaciones del Task Force on Climate-related Financial Disclosures (TCFD), que son una referencia en informes de este tema y que sirven como guía para integrar la lucha contra el cambio climático en las estrategias empresariales y para identificar los riesgos a largo plazo de estas medidas.

Con todas estas iniciativas, Iberdrola busca contribuir a dos Objetivos de Desarrollo Sostenible muy concretos marcados por Naciones Unidas para la próxima década. Por un lado, garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna (ODS 7) y, por otro, adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos (ODS 13).