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Nuevo acuerdo en el Europarlamento

La nueva Ley de Industria ‘Net-Zero’ busca fortalecer el mercado europeo de energías renovables

Los diputados del Europarlamento y el Consejo de Europa han alcanzado un acuerdo provisional sobre el contenido del proyecto a Ley de Industria ‘Net-Zero’, cuyo objetivo es impulsar la producción de la Unión Europea de tecnologías necesarias para la descarbonización. En principio, se trata de incrementar la capacidad de producción de este tipo de tecnologías frente a la fuerte competencia de Estados Unidos y China.

La ley ‘Net-Zero’ está más cerca de su aprobación después del acuerdo alcanzado por los eurodiputados y el Consejo.

La Ley de Industria ‘Net-Zero’ establece el objetivo de que Europa produzca el 40 % de sus necesidades anuales de despliegue en tecnologías de cero emisiones netas para 2030, sobre la base de los Planes Nacionales de Energía y Clima (PNEC) y, al mismo tiempo, consiga capturar el 15 % del valor del mercado mundial de estas tecnologías frente a fuertes competidores como China o Estados Unidos.

Durante las negociaciones para dar forma al proyecto de ley, los eurodiputados lograron un enfoque basado en una única lista de tecnologías que deben apoyarse, incluidas, entre otras, todas las tecnologías renovables, la energía nuclear, la descarbonización industrial, las redes, las tecnologías de almacenamiento de energía y la biotecnología. La ley simplificará el proceso de obtención de permisos, estableciendo plazos máximos para que los proyectos sean autorizados en función de su alcance y producción. En este sentido, el acuerdo prevé la creación de iniciativas de “valles de aceleración neta cero", de manera que se agilice el proceso de obtención de permisos, al delegar partes de la recopilación de pruebas de evaluación ambiental a los Estados miembros.

Criterios de sostenibilidad y resiliencia

El texto de la norma dice que los sistemas nacionales de apoyo destinados a acelerar el despliegue de tecnologías entre los hogares y los consumidores (por ejemplo, paneles solares, bombas de calor, etc.) deberán tener en cuenta criterios de sostenibilidad y resiliencia. Los procedimientos de contratación pública y las subastas para el despliegue de fuentes de energía renovables también deben cumplir estos criterios, aunque en condiciones que definirá la Comisión, y por un mínimo del 30 % del volumen subastado al año en el Estado miembro o, alternativamente, por un máximo de 6 gigavatios subastados al año y por país.

Asimismo, se considerará que un suministro no es resiliente cuando la proporción de una tecnología específica de cero emisiones netas originaria de un país no perteneciente a la UE represente más del 50 % del suministro de esa tecnología específica de cero emisiones netas dentro de la Unión.

La legislación fomentará la financiación con cargo a los ingresos nacionales del Sistema de Comercio de Derechos de Emisión (ETS) y a la mayoría de los proyectos estratégicos a través de la Plataforma de Tecnologías Estratégicas para Europa (STEP), y es un paso hacia un fondo de soberanía europea, según han afirmado los eurodiputados.

Según ha afirmado el eurodiputado Christian Ehler (PPE, Alemania), "para lograr todas nuestras ambiciones económicas, climáticas y energéticas, necesitamos la industria en Europa y esta ley es el primer paso para hacer que nuestro mercado se adapte a este fin".