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Día Mundial del Gorrión

La población de gorrión común desciende un 20%

Un reciente estudio de investigadores españoles alerta sobre una importante disminución del gorrión común en nuestro país. Aunque los expertos insisten en los efectos negativos y nocivos de nuestra 'comida basura' sobre esta especie, coinciden en que las causas de este declive permanecen sin ser identificadas con seguridad.

El descenso de gorriones es más acusado en los medios urbanos que en entornos rurales.
El descenso de gorriones es más acusado en los medios urbanos que en entornos rurales.

Con motivo del Día Mundial del Gorrión, que se celebra cada 20 de marzo, SEO/BirdLife ha dado a conocer los datos de un programa de seguimiento de aves, denominado Sacre, que alerta que las poblaciones de gorrión común han descendido casi un 20% desde que se registran sus datos (1998). 

Según el programa, este descenso presenta altibajos a lo largo de los años aunque se observa que esta disminución en el número de ejemplares sucedió principalmente en la primera década de estudio, mientras que en los últimos diez años se está estabilizando.

Las causas de este declive permanecen sin ser identificadas, pero sí se sabe que el descenso es más acusado en los medios urbanos que en entornos rurales. Dada la preocupante situación observada a nivel global, han sido muchos los investigadores que se han lanzado a la tarea de averiguar por qué hay cada vez menos gorriones en los sitios donde disminuyen (aumentan en otros, pero esto es la excepción, no la regla).

Para Beatriz Sánchez del programa de Biodiversidad Urbana de SEO/BirdLife, “hasta la fecha, lo único que parece evidente es que un desmesurado desarrollo urbanístico en el territorio se relaciona con la disminución del número de gorriones en esa área”.

En cuanto a las causas señaladas, la experta cree que “son muchas y muy variadas: contaminación atmosférica, exceso de ruido, falta de lugares de nidificación, escasez de insectos especialmente necesarios en su dieta durante la época de cría, o una gestión de zonas verdes que no tiene en cuenta la biodiversidad”.

Convivencia con el ser humano 

Asimismo, los expertos apuntan a que las causas apuntadas del declive del gorrión tienen un origen antrópico. 

Por ejemplo, según un reciente estudio publicado en la base de datos académica Wiley Online Library, la costumbre de aprovechar los restos de comida de los seres humanos afecta negativamente a la salud de los gorriones, en concreto, a su condición corporal y a su fisiología nutricional, induciendo, en algunos casos al estrés oxidativo a pesar de la ausencia de contaminación ambiental.

Los investigadores recogen en este estudio, entre otras muchas conclusiones, que los gorriones expuestos a dietas distintas sufren diferentes carencias. Por ejemplo, la dieta a base de bocadillos les provocó anemia y desnutrición (especialmente a las hembras, produciéndoles una pérdida de su condición corporal), mientras que una dieta a base de alimentos para gatos supuso un aumento de los indicadores de estrés oxidativo y el catabolismo proteico. 

Es de sobra conocido que la 'comida basura' tiene consecuencias similares en los seres humanos, por lo que estos resultados son un ejemplo claro del importantísimo papel que tiene el gorrión común como bioindicador.