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En un artículo publicado por la consultora

McKinsey reconoce nueve requisitos para lograr una transición climática más ordenada y resolver la ecuación ‘cero neto’

La consultora estratégica global McKinsey & Company ha recopilado un total de nueve requisitos imprescindibles para avanzar en una transición climática más ordenada. Además, también ha explicado cuáles son los motivos principales de afrontar un reto tan complejo como el del cero neto.

La consultora advierte que es crucial comprender mejor estos requisitos para resolver la ecuación cero neto.
La consultora advierte que es crucial comprender mejor estos requisitos para resolver la ecuación cero neto.

McKinsey & Company sostiene en el artículo ‘Solving the net-zero equation: Nine requirements for a more orderly transition’ que, a pesar de los avances en la lucha contra la crisis climática, aún queda un largo camino por recorrer para alcanzar los objetivos de emisiones cero neto.

En este sentido, advierte que pasar del compromiso a la acción no ha sido fácil hasta la fecha y, para explicar esta circunstancia, ha identificado cinco razones principales y ha planteado nueve requisitos para una transición climática más ordenada.

En cuanto a los motivos que esgrime la consultora y que explican la complejidad de abordar el objetivo de emisiones cero neto, destaca, en primer lugar, el aumento requerido del gasto en activos físicos (tanto gastos de capital como gastos de consumo en bienes duraderos). En este caso, McKinsey estima que dicho gasto representa un aumento de alrededor del 60% en relación con la situación actual, desde los 5,7 hasta los 9,2 billones de dólares anuales.

Asimismo, señala que esta transición exige una acción colectiva y global y conlleva opciones difíciles, por lo que es probable que los efectos del cambio climático y de cualquier efecto a corto plazo de la transición climática afecten de forma más intensa a las comunidades más pobres.

Como tercer argumento, la consultora considera que las partes interesadas deben actuar cuanto antes puesto que existen compensaciones entre la obtención de emisiones cero netas en el futuro y la captura de oportunidades de crecimiento en la actualidad.

McKinsey también apunta que cumplir con los requisitos que expone en el implicaría modificar las prácticas empresariales y, por el momento, ha sido una labor complicada modificar los patrones actuales y superar la inercia prevaleciente.

Y, en quinto lugar, el artículo ‘Solving the net-zero equation: Nine requirements for a more orderly transition’ revela que el papel central de la energía en toda la actividad económica y las consecuencias que las disrupciones en los mercados energéticos pueden traer consigo ponen de relieve la importancia de una transición ordenada.

Nueve requisitos fundamentales

Tras la exposición de estos cinco motivos, la consultora alude directamente a la ‘ecuación de cero neto’ y explica que alcanzar este cero neto es resolver una ecuación que equilibra las fuentes y los sumideros de emisiones de gases de efecto invernadero reduciendo en la mayor medida posible estas emisiones y aumentando al mismo tiempo los almacenes para eliminar las emisiones restantes de la atmósfera.

Asimismo, advierte que, teniendo en cuenta su complejidad, es crucial comprender mejor los requisitos fundamentales para resolver estas ecuaciones, así como las interdependencias entre estos requisitos. Y, para ello, propone un marco holístico que implica considerar nueve requisitos clave, encuadrados en tres ejes, válidos para cualquier sector y donde todos los actores involucrados en los sectores público, privado y social deberán desempeñar un rol relevante.

En el eje de los componentes físicos, se encuentran la innovación tecnológica que puede acelerar la transición y que será esencial para reducir las emisiones globales y ayudar al mundo a lograr emisiones netas cero; la capacidad de crear cadenas de suministro a escala y apoyar la infraestructura; y la disponibilidad de los recursos naturales necesarios (materias primas, la tierra y el agua)

En el de los ajustes económicos y sociales, por su parte, se incluyen las estructuras efectivas de reasignación y financiación de capital; la gestión de los cambios en la demanda y aumentos de los costes unitarios a corto plazo; y los mecanismos de compensación para hacer frente a los
impactos socioeconómicos.

Y en el bloque de gobernanza, instituciones y compromiso, aparecen los estándares rectores, mecanismos de seguimiento y mercado, e instituciones efectivas; el compromiso y la colaboración entre líderes del sector público, privado y social a nivel global; y el apoyo de ciudadanos y consumidores, ya que para lograr una ruta de 1,5 °C, los comportamientos de consumo probablemente deberán cambiar, por ejemplo, mediante la transición a vehículos eléctricos, con la renovación y acondicionamiento de hogares o por medio de la reducción de emisiones de carbono de otras maneras significativas, como comer menos carne o disminuir los viajes.

Conclusiones principales

Finalmente, del análisis de estos requisitos, la consultora McKinsey & Company ha extraído un total de cinco conclusiones elementales. La primera de ella es que gran parte de la atención prestada hasta la fecha se ha centrado en los componentes físicos, pero es necesario abarcar también los ejes de ajustes económicos y sociales y de gobernanza, instituciones y compromiso.

También subraya que cumplir con los nueve requisitos será muy complicado y que hacerlo de forma urgente para limitar el calentamiento a 1,5ºC lo será aún más; que la adaptación y la resiliencia tendrán una importancia decisiva; que serán necesarios principios claros para garantizar que el mundo equilibre adecuadamente las consecuencias a corto plazo y los beneficios a largo plazo; y que, además, es fundamental reformular la forma en que el mundo y la economía funcionan, algo en lo que todas las partes interesadas deberán actuar.

Sin embargo, a pesar de estas conclusiones, la consultora también sostiene que no existe una solución fija y predefinida para las ecuaciones de cero neto; que existen docenas de cuestiones críticas que deben ser abordadas y cientos de elementos de solución que deben ser considerados y combinados entre sí; y que el proceso de solución solo puede ser reiterativo y, por lo tanto, se debe proceder en paralelo con una mejor comprensión de las ecuaciones, sus dificultades y los medios para eliminar estas dificultades.