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Artículo publicado en la revista Harvard Business Review

¿Qué estrategias deben aplicar las empresas para avanzar hacia un modelo de economía circular?

Las principales estrategias que pueden adoptar las compañías para implementar un modelo de negocio circular son el eje central de un artículo publicado en la revista Harvard Business Review. En este sentido, el texto subraya la complejidad de crear un modelo de estas características y alerta de que apostar por un enfoque equivocado puede resultar costoso.

El artículo advierte de la complejidad de implementar un modelo circular
El artículo advierte de la complejidad de implementar un modelo circular

En esta línea, los autores de ‘The Circular Business Model’ –Atalay Atasu, profesor de Tecnología y Gestión de Operaciones y de la Cátedra Bianca y James Pitt de Sostenibilidad Ambiental en INSEAD; Céline Dumas, directora senior de Operaciones y Sostenibilidad de Accenture France; y Luk N. Van Wassenhove, profesor emérito de Fabricación de la Cátedra Henry Ford en INSEAD y director del Grupo de Investigación Humanitaria y su Iniciativa de Operaciones Sostenibles– recomiendan a las empresas, de entrada, elegir una estrategia que se adapte a sus recursos y capacidades.

Y en relación a las posibles estrategias a las que pueden acogerse las empresas manufactureras, “desde los productores de productos que sirven a la nueva economía hasta las empresas más tradicionales que proporcionan nuestra ropa y mobiliario”, el texto señala que estas pueden crear un modelo de negocio circular de muchas formas, aunque la mayor parte de ellas implica la combinación de tres estrategias básicas: conservar la propiedad del producto, extender la vida útil del producto y diseñar para el reciclaje.

La primera de las estrategias, conservar la propiedad del producto, consiste, según los autores, en alquilar el producto al cliente en lugar de venderlo, de tal forma que el productor es el responsable de los productos cuando los consumidores han terminado con ellos. El artículo señala, en este caso, que esta estrategia resulta interesante para empresas que ofrecen productos con mucho valor incorporado y pone como ejemplo a Xerox, que lleva alquilando mucho tiempo sus impresoras y fotocopiadoras a clientes corporativos.

Sobre la estrategia de extender la vida útil del producto, el texto advierte que aquellas empresas que la aplican deben diseñar sus productos para durar más tiempo, lo que puede abrir posibilidades a los mercados de productos usados. Además, también apunta que puede ayudar a las organizaciones a evitar que sus clientes apuesten por una empresa de la competencia.

Y sobre la opción de diseñar para el reciclaje, el artículo destaca que las compañías que han aplicado esta estrategia rediseñan sus productos y procesos de fabricación con el fin de maximizar la recuperación de los materiales implicados para su uso en nuevos productos. Y, además, apunta que, en numerosas ocasiones, la estrategia de diseño para el reciclaje requiere el establecimiento de alianzas con empresas que tienen conocimientos tecnológicos específicos o que pueden utilizar mejor los materiales recuperados.

Matriz de circularidad

Planteadas las tres opciones elementales, el artículo señala que, de cara a escoger la combinación más acertada de estas y obtener el mayor valor para la empresa, resulta conveniente realizar un cálculo cuidadoso del valor y los costes.

Aunque los autores inciden en la complejidad de este proceso, también afirman que las empresas pueden aclarar algunas ideas respondiendo a dos preguntas clave: por un lado, “¿cómo recuperar mi producto?”, que determina el ‘acceso’; y, por otro, “¿cómo extraer valor de mi producto?”, que determina la dificultad de ‘procesamiento’.

Y, además, añaden que, a través de las respuestas a estas dos cuestiones, las compañías pueden conocer en qué punto se encuentran dentro de la matriz de circularidad propuesta por los autores: difícil acceso y difícil de procesar; fácil acceso y difícil de procesar; difícil acceso y fácil de procesar; y fácil acceso y fácil de procesar.

En último término, el artículo aclara que esta matriz no garantiza el acceso a la economía circular y que el éxito o el fracaso de la circularidad continuarán dependiendo de la receptividad de los principales líderes de las compañías, de su compromiso con valores empresariales sostenibles y de la voluntad de los gerentes de todos los niveles organizativos de cambiar y adaptarse.