Entrevista con Javier Cabanas, director de la Escuela de Conducción de ILUNION Fuego y Conducción

“Cualquier conductor debería tener conocimientos elementales de tecnología del automóvil, conducción eficiente y mantenimiento básico”

A día de hoy, ya no es suficiente con conducir ‘bien’. Es vital, además, hacerlo de un modo responsable, reduciendo en la medida de lo posible las emisiones de CO2 a la atmósfera y el consumo de combustible de nuestro vehículo. Pero, ¿cómo conseguirlo? Javier Cabanas, director de la Escuela de Conducción de ILUNION Fuego y Conducción, responde en esta entrevista con Soziable.es a este interrogante.

Javier Cabanas, director de la Escuela de Conducción de ILUNION Fuego y Conducción

22 Dic 2021 | Nat Carrasco | Soziable.es

Son numerosas las ventajas que reporta una conducción responsable y eficiente, tanto para el planeta como para el bolsillo de quien la ejerce. Por ejemplo, una menor emisión de gases contaminantes a la atmosfera, una reducción del consumo de combustible, un mayor confort de marcha, un aumento de la seguridad y un menor gasto en consumibles como neumáticos, frenos…

Bien lo sabe Javier Cabanas, quien dirige la Escuela de Conducción de ILUNION Fuego y Conducción desde hace más de 20 años –desde 2000, concretamente– y quien asegura que “en todos los cursos que impartimos se habla de estas ventajas”.

Se trata, sin lugar a dudas, de una voz más que autorizada para tratar esta cuestión. Y es que Cabanas es experto, entre otros asuntos, en conducción defensiva, eficiente, 4X4 y evasiva, en seguridad vial, en vehículos de emergencias, en prevención de accidentes laborales viales y en auditorias de formación vial.

Y en esta entrevista con Soziable.es, precisamente, el máximo responsable de la Escuela de Conducción de ILUNION Fuego y Conducción explica cómo, en líneas generales, es posible reducir el nivel de emisiones del vehículo, advierte sobre algunas malas prácticas que aún hoy en día llevan a cabo numerosos conductores y reflexiona sobre la cada vez mayor presencia de la sostenibilidad tanto en la conciencia de los conductores como en el sector de la automoción.

- Los coches eléctricos, de gas e híbridos parten con una clara ventaja frente al vehículo convencional en materia medioambiental. Pero, en el caso de este último, ¿existen medidas que permitan al conductor reducir la contaminación?

Por supuesto. Como medida preventiva, debemos realizar un buen mantenimiento del vehículo, respetando las pautas marcadas por el fabricante. También realizar una conducción defensiva, anticipándonos a los problemas, lo que posibilitará que esta sea más segura y también más eficiente.

Otras medidas eficaces son respetar la distancia de seguridad, para evitar frenar y acelerar de forma repetitiva; mantener una velocidad constante, que hará que el consumo de combustible disminuya; y utilizar correctamente el rango de revoluciones y elegir la marcha adecuada, que tendrán también un impacto positivo sobre el consumo.

- ¿Qué malas prácticas al volante, aquellas que inciden en un mayor volumen de emisiones, considera que persisten en la actualidad?

Una práctica muy habitual es acelerar varias veces seguidas cuando ponemos el motor en marcha, sobre todo en invierno. En un vehículo moderno, no tiene ningún sentido realizar esta acción, pues tan solo conseguiremos contaminar más.

Otro fallo muy común es optar por temperaturas muy bajas en el interior del vehículo. Cada grado que bajamos con respecto a la temperatura exterior hace que aumente el consumo de combustible y, por lo tanto, la emisión de gases contaminantes.

Y otra mala práctica es que muchos conductores tienden a acelerar bruscamente, sobre todo al iniciar la marcha. Si se observara en ese momento el indicador de consumo instantáneo, se podría apreciar cómo aumenta espectacularmente el consumo.

- Y, teniendo en cuenta estas malas costumbres, ¿cree que los conductores necesitan formación para llevar a cabo una conducción más responsable y sostenible?

Rotundamente, sí. Hemos de tener en cuenta que la mayoría de los conductores no ha recibido formación en esta materia desde que obtuvo el permiso de conducción.

Cualquier conductor debería tener conocimientos elementales de tecnología del automóvil (tipo de motorización, dispositivos electrónicos, neumáticos, etc.), conducción eficiente (claves, incidencia sobre el consumo en función del estilo de conducción, etc.) y mantenimiento básico del vehículo (enfocado a la reducción del consumo de combustible).

- Una verdadera revolución en la industria del automóvil ha sido, sin duda, la irrupción de coches eléctricos, de gas e híbridos, cuya venta no ha dejado de crecer en los últimos años. ¿Cree que esto responde a una moda o a una verdadera preocupación de la población por las cuestiones medioambientales?

Creo sinceramente que obedece a un cambio profundo de mentalidad de la sociedad en general. Los alumnos que pasan por la Escuela de Conducción de ILUNION cada vez más frecuentemente plantean preguntas que años atrás no aparecían en los cursos. Se interesan por los niveles de emisiones de los vehículos, la tecnología que utilizan para reducir la contaminación o sobre qué medidas pueden aplicar ellos para reducir el consumo.

- Y, en este sentido, y a nivel general, ¿hasta qué punto considera que los conductores están verdaderamente concienciados con la conducción responsable y sostenible?

Creo que todavía queda un largo camino por recorrer, pero todo apunta a que avanzamos en la dirección correcta.

Y para conseguir alcanzar el objetivo, sería necesario realizar campañas divulgativas y fomentar la formación de todos los conductores en esta materia.

- Numerosos estudios publicados en los últimos años revelan que los consumidores estarían dispuestos a pagar un precio superior por productos elaborados conforme a criterios de sostenibilidad. ¿Sucede esto mismo en el sector de la automoción?

Muchos potenciales compradores ponen en valor las bondades a nivel medioambiental de estos vehículos. Pero también es cierto que, para un sector importante de conductores, el precio es el elemento diferenciador a la hora de adquirir un vehículo.

- Pero, ¿son realmente más caros, a corto, medio y largo plazo, los vehículos eléctricos, de gas e híbridos?

En un primer momento, muchos de estos vehículos son más caros que un vehículo convencional, pero deberíamos tener en cuenta los kilómetros/año a recorrer, el coste por kilómetro, los gastos de mantenimiento y las tasas.

Si se realizasen estos cálculos, muchos conductores optarían por adquirir vehículos más eficientes.

- A priori, el ciudadano de a pie no es capaz de distinguir qué coches convencionales contaminan más que otros. ¿Qué ‘pistas’ deben hacer sospechar a los conductores que su vehículo está contaminando más de lo habitual?

La aparición de ruidos extraños; una mayor emisión de humo, con un color distinto al habitual, por el tubo de escape; tirones o un exceso de revoluciones al ralentí son señales de que nuestro vehículo no funciona correctamente y de que puede estar contaminando en exceso.

- Por último, si un conductor detecta que su vehículo está contaminando de más, ¿qué opciones tiene para reducir esta contaminación?

Sin duda, debe llevar el vehículo a un taller para que se detecte la causa de ese mal funcionamiento. Mantener el vehículo en buen estado es algo que debemos considerar como una inversión y no como un gasto. Con un gesto tan sencillo como es revisar mensualmente la presión de los neumáticos, podemos reducir el consumo de combustible hasta un 15%.

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