Entrevista con Nita Macía, directora del Congreso Internacional de Responsabilidad Social

“Nos enfrentamos a retos que no sabíamos ni que existían”

Durante los días 10, 11 y 12 de febrero se celebra el 7º Congreso Internacional de Responsabilidad Social que, bajo el título ‘Medir para transformar’, tendrá lugar en formato híbrido (virtual y presencial) en la sede central de Caja Rural de Aragón en Zaragoza. A pocos días de su inicio hablamos con su directora, Nita Macía, para conocer las claves de este evento que se celebra cada dos años y que supone una cita ineludible para todos los agentes de la RS y la sostenibilidad.

Nita Macía, directora del Congreso de RS.

03 Feb 2021 | Chema Doménech | Soziable.es

Los días previos a un congreso de estas características están marcados por una intensa actividad. Hay multitud de aspectos y detalles en los que reparar para que toda la maquinaria esté perfectamente engrasada cuando llegue el momento. Más en un tiempo en el que el protagonista de todo sigue siendo tristemente el mismo desde hace un año, un virus que nos obliga a adaptarnos a una realidad a la que todavía no acabamos de acostumbrarnos. Unas circunstancias que han provocado que, por primera vez en sus siete ediciones, el Congreso de Responsabilidad Social no vaya a reunir físicamente en Zaragoza a los centenares de personas de todos los ámbitos de la sostenibilidad y la responsabilidad social corporativa que solían compartir espacio en la capital aragonesa. Sin embargo, desde la organización del evento asumen esta situación como un reto y también como una oportunidad para que más personas de todo el mundo puedan participar de forma virtual en este foro que este año reúne a casi 80 ponentes de multitud de ámbitos. Así, el congreso tiene este año un formato híbrido, en gran medida online pero también con un espacio presencial en la sede central de la Caja Rural de Aragón. Al frente de todo está Nita Macía, que encuentra un hueco en el trajín de estos días para atender la llamada de Soziable.es.

¿Qué ha supuesto organizar por primera vez el Congreso Internacional de Responsabilidad Social en un formato en el que nunca antes se había realizado?

Por supuesto es un reto tremendo, pero desde el principio de la pandemia y viendo cómo se sucedían los acontecimientos asumimos que todo lo que tiene que ver con el conocimiento y su divulgación no se podía parar. Fue un poco apelar al trabajo que hacemos entre todos los que nos dedicamos a esto de la responsabilidad y que nos lleva a ser coherentes con nuestra propia actividad. Decidimos lanzar el envite y llevarlo a cabo con la máxima responsabilidad porque no podemos ni posponer ni paralizar nada de lo que estamos haciendo.

"Hay que cumplir la Agenda 2030 y la pandemia no debe ser un obstáculo tan grande como para no seguir en ese camino"

¿La responsabilidad social y la sostenibilidad son más urgentes que nunca en estos tiempos?

Como digo, esta actividad nuestra no se puede parar, porque supondría un retroceso en un camino que habíamos iniciado y que está marcado por los propios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030. Es una agenda que hay que cumplir y la pandemia no debe ser un obstáculo tan grande como para no seguir en ese camino.

En ese sentido, ¿cree que la emergencia a la que nos enfrentamos ha desplazado el foco de la sostenibilidad a algo más inmediato como es la crisis sanitaria, social y económica que enfrentamos?

Yo creo que estas circunstancias están íntimamente ligadas a esa necesidad de trabajar en los aspectos que marcan los ODS. No creo que se haya desplazado el foco, quizás estábamos dentro de un macrodiscurso que tenía que ver con grandes retos como el medioambiental, la lucha contra el cambio climático, temas más relacionados con lo que es el planeta y, a raíz de la pandemia, se han abierto otras ventanas a aspectos como las condiciones laborales, el teletrabajo o la conciliación de la vida personal y laboral.  Se han introducido situaciones que nos están llevando a reflexionar en torno a indicadores no nuevos pero que quizás habíamos dejado un poco más de lado. En mi opinión, esto nos está ampliando el marco de acción y quizás también estamos consiguiendo transversalizar el trabajo que estamos haciendo. Las personas que nos dedicamos a la RS y a la sostenibilidad ya no somos un departamento estanco en las organizaciones. No hubiéramos deseado que fuese de esta manera, algo provocado por una pandemia, pero está sucediendo así.

"Debemos tomar conciencia sobre si el trabajo que llevamos a cabo realmente tiene el poder transformador que buscamos. De ahí la importancia de la medición de impacto"

Este 7º Congreso de RS lleva por título 'Medir para transformar'. ¿Es necesario cuantificar, hacer tangible de alguna manera lo intangible, el impacto de estas acciones?

El título del congreso es muy representativo y tiene una doble visión. Por un lado, se trata de visibilizar el trabajo que se realiza en este campo y, por otro, tomar consciencia y conciencia sobre si realmente eso que estamos ejecutando tiene el poder transformador que buscamos. A veces ocurre que nos dejamos la piel en algún tema específico pero si no somos capaces de medirlo y evaluarlo, de forma que no vamos a ser capaces de saber si contribuye o no. En ocasiones nos llevamos sorpresas, porque estamos focalizando el trabajo de nuestra compañía en un fin que, por supuesto, es importante, pero a lo mejor no vamos por el mejor camino para lograrlo, o quizás somos más útiles identificando un propósito distinto. Tenemos que reflexionar y entender que las acciones hay que medirlas, y que además hay instrumentos de medición específicos. No puedes medir kilómetros con litros, el resultado va a ser engañoso, debemos utilizar las herramientas de las que disponemos para conseguir lo fines que deseamos. Este evento actúa como un recordatorio, a mí me gusta decir que somos un poco la coctelera que cada dos años nos agitamos y vamos lanzando esas reflexiones y siendo conscientes de que hay que evaluar el trabajo y visibilizar el esfuerzo que desde todos los ámbitos se está realizando en el campo de la responsabilidad social.

"Este 7º congreso marcará un antes y un después, teníamos unos deberes pendientes, que era hacerlo accesible a personas de todo el mundo"

¿Qué destacaría del congreso de este año, en una situación tan excepcional?

Este congreso tenía unos deberes pendientes, y era sobre todo hacerlo accesible de verdad y que las personas pudieran participar, aunque no les fuera posible desplazarse a Zaragoza. En ese sentido esta edición marcará un antes y un después, ya que continuará siendo así en el futuro. El propósito de este evento es reflexionar sobre el ámbito de la RS, no es fotografiarse con una personalidad que pueda venir de lejos. El objetivo es permitir que las personas que tienen algo que decir y las que desean escuchar puedan estar con nosotros ya sea de manera física o virtual, y eso lo hemos conseguido. Es cierto que estamos aún inmersos en este aprendizaje, porque cada día surgen cuestiones nuevas y a veces seguimos sorprendiéndonos porque nos enfrentamos a retos que no sabíamos ni que existían. Sobre el contenido, hemos intentado dar cabida a todos los sectores: público, privado, empresas grandes, pymes… Hemos incorporado a las universidades, a los medios de comunicación, tenemos pensadores de todos los sectores y lugares posibles que pueden agitar esta coctelera de la responsabilidad social y la medición de impacto. Son días muy intensos, contamos con cerca de 80 ponentes por esa necesidad de dar voz y cabida a todos.

Un reto también en la organización de contenidos...

Sí, es un poco locura, y estamos volviendo locos a los congresistas con las herramientas que les tenemos que proporcionar, porque este congreso tiene una parte también muy importante de networking. Estamos haciendo un esfuerzo brutal para conectar a las personas, a través de una plataforma que permite esa conexión previa para intentar que tanto congresistas como panelistas puedan encontrarse en este congreso, de maneras diferentes. Este es un esfuerzo de identificación de perfiles y de capacidades en el que estamos inmersos.

"Estamos viviendo el ejemplo más puro y más duro de por qué ese ODS 17, el de las alianzas, es imprescindible"

Por último, ¿cómo valora la respuesta que desde las empresas se ha dado a esta situación de emergencia provocada por la crisis del Covid-19?

Yo creo que lo que ha sucedido ha dejado claro la necesidad y el valor de lo colaborativo. Si hablamos del ODS 17, el de las alianzas, pues creo que lo que estamos viviendo es la forma más visible de lo que significa la colaboración y, sobre todo, entender que si no es a través de esa colaboración público-privada no vamos a poder salir de esta crisis. Estamos viviendo el ejemplo más puro y más duro de por qué ese ODS 17 es imprescindible. Las empresas han tenido una capacidad increíble de adaptarse a las circunstancias, ya de por sí el empresario es una persona fuerte, resiliente, con ganas de crear y de compartir y con esto que ha ocurrido lo ha puesto de manifiesto.

Agregar comentario

Comentarios

Añadir ComentarioDesplegar formulario para comentar

0 Comentarios

No hay comentarios

Ir al inicio del contenido