Pasar al contenido principal
Entrevista con la vicepresidenta de DIRSE

“2022 va a ser un año importante para la transformación sostenible”

La vicepresidenta de DIRSE, Susana Posada, ha sido nombrada recientemente directora del área de Sostenibilidad y Comunicación Interna de Vithas, integrada en la dirección corporativa de Personas, Docencia y RSC que lidera Luisa Martínez Abásolo. En esta entrevista con Soziable.es nos ofrece su visión sobre cómo están evolucionando las estrategias de sostenibilidad en las compañías, cómo se inspira en este sentido y cómo se genera un verdadero impacto social gracias a la incorporación de la ética en la toma de decisiones.

Vicepresidenta de DIRSE, Susana Posada
Vicepresidenta de DIRSE, Susana Posada

Licenciada en Periodismo por la Universidad San Pablo CEU, Máster en Publicidad y Comunicación Empresarial por ESIC y Programa de Dirección Responsabilidad Corporativa por IE Business School, Susana Posada ha centrado su carrera profesional en poner en valor la sostenibilidad y la comunicación, integrando la sostenibilidad en la estrategia de negocio como palanca de competitividad e innovación y la comunicación corporativa como elemento clave para el posicionamiento de marca y gestión de la reputación.

-Recientemente ha sido nombrada la nueva directora del área de Sostenibilidad y Comunicación Interna de Vithas, ¿cómo afronta este nuevo reto?, ¿qué propósitos se ha marcado para esta nueva etapa?, ¿qué valores quiere aportar?

Efectivamente, hace dos meses he asumido un nuevo rol dentro de Vithas, que pertenece a un sector totalmente fundamental para el bienestar de la sociedad. Considero que lo que puedo aportar en esta nueva responsabilidad es mi expertise y mi conocimiento en sostenibilidad, ámbito en el que he desarrollado mi carrera profesional. Actualmente, se está definiendo una estrategia de sostenibilidad con los distintos grupos de interés, asentada en unos valores muy sólidos de compañía, integrando sus expectativas y necesidades para dar respuesta a los retos tanto presentes como futuros.

-Esta nueva responsabilidad la compatibiliza con su vicepresidencia en DIRSE, y en este contexto, nos gustaría conocer su visión acerca de cómo ve la evolución de la figura del dirse (profesional de RSC/Sostenibilidad), cuyas funciones se están consolidando cada vez más. ¿Cómo definiría este rol?, ¿hacia dónde va?

Yo diría que, afortunadamente, la evolución en este último año, o dos últimos años, ha sido muy positiva. Ahora mismo la sostenibilidad está muy presente en la sociedad. Se habla de la sostenibilidad y eso es un punto muy importante. Los profesionales de este ámbito llevamos muchos años trabajando desde “segunda línea”, sin tanta visibilidad.

La función del profesional de sostenibilidad es totalmente estratégica para las organizaciones.

Ahora mismo tenemos una gran oportunidad para poder visibilizar la función del profesional de sostenibilidad, que es totalmente estratégica para las organizaciones, independientemente del modelo. Hablamos de un perfil profesional que tiene la misión de promover el cambio cultural dado que estamos ante un panorama, en el cual, el modelo productivo al que estamos acostumbrados, ya no es posible si queremos realmente integrar esas expectativas sociales y medioambientales.

Por lo tanto, es una función en la que, además de tener conocimientos técnicos propios del puesto, también debe promover ese cambio cultural, buscar una forma diferente de hacer negocio, una forma en la que, cuando tomemos una decisión en cualquier organización, esté basada en la ética.

-Y hablando de cambios y tendencias, habéis actualizado recientemente la denominación de la asociación ¿a qué se ha debido esta evolución del nombre de DIRSE a la Asociación Española de Directivos de Responsabilidad Social a la Asociación Española de Directivos de Sostenibilidad [ASG]?

Efectivamente, cerramos 2021 anunciando la actualización de imagen y nombre de DIRSE, que renueva su marca para adaptarse al contexto, pero manteniendo intactos sus orígenes y misión. Este contexto viene determinado por diversos factores como la pandemia de la covid-19 que ha permeado en todos los niveles.

Otro hecho muy relevante, concretamente en el aspecto regulatorio, ha sido la avalancha legislativa en materia ASG (Ambiental, Social y Gobierno Corporativo) que ha supuesto que el pasado año 2020 se lanzasen más de 500 iniciativas legislativas. También han sido relevantes las exigencias de la sociedad y de los inversores que han evolucionado hacia unas demandas donde se integran estos criterios.

La misión de DIRSE, como digo, no ha cambiado. Nuestra asociación persigue dar visibilidad a ese rol del dirse (profesional de sostenibilidad) adaptándose al nuevo entorno en el que el concepto de RSC (responsabilidad social corporativa) ha evolucionado hacia el de Sostenibilidad (con un punto de vista tradicionalmente más medioambiental), y más recientemente al de ASG, unas siglas que engloban todos los aspectos: la parte Social, la parte Ambiental y la parte de Gobernanza.

Hoy por hoy, tiene sentido afirmar que los conceptos RSC, Sostenibilidad y ASG son términos equivalentes que trabajan sobre una misma realidad: la gestión de riesgos y las oportunidades asociados al desarrollo económico, social y ambiental.

-Los ODS han llegado para quedarse. En esta última década que marca la Agenda 2030 para su cumplimiento, ¿cómo se puede transmitir de manera eficaz la importancia de la sostenibilidad a los empleados de una compañía? ¿Es fácil inspirar en momentos de tanta incertidumbre?

Destacaría dos puntos clave. Uno de ellos es que los empleados de la compañía son el primer grupo de interés de una organización. Cuando se plantea una estrategia de sostenibilidad en cualquier entidad, su primer grupo de interés al que tiene que integrar, no solamente para implicarles sino también para informarles, son sus empleados.

Los empleados de la compañía son el primer grupo de interés de una organización.

La comunicación interna es fundamental para poder empoderar e informar a todos los empleados, además de trasladarles cómo pueden implicarse en la estrategia y lo fundamental que es su rol dentro de la organización.

Y un segundo aspecto es la capacidad de transmitir esa información. Lo tenemos que hacer de una forma pedagógica. Muchas veces, las compañías o los profesionales que nos dedicamos al ámbito de la sostenibilidad damos por hecho ciertos conceptos que son fáciles de trasladar a la sociedad en su globalidad. Y, en este caso, lo tenemos que aterrizar. Tenemos que hacer una comunicación mucho más tangible, mucho más cercana para, precisamente, conseguir que tanto el empleado como cualquier otra persona de otro grupo de interés de la sociedad pueda implicarse y, sobre todo, decirles cómo.

Las compañías tenemos una importante labor para explicar cómo implicarse en la sostenibilidad.

Hay datos que apuntan que, en general, los ciudadanos quieren tener una vida mucho más sostenible, pero también se pone de manifiesto que no saben cómo. Es en este punto donde las compañías tenemos una importante labor, no solamente a nivel externo, sino también a nivel interno para explicarles cómo pueden implicarse en la sostenibilidad.

-¿Cómo percibe su acogida?

La acogida por parte de los empleados siempre es positiva. Una vez que se les traslada lo que implica ser sostenible, como es la integración social, medioambiental y las cuestiones de ética, normalmente los trabajadores tienen una respuesta muy favorable.

Además, hay que tener en cuenta que cuando se habla de sostenibilidad también hacemos referencia al concepto de propósito. Cuando una compañía tiene un propósito, el por qué y para qué de una organización, mucho más allá de vender un determinado servicio o producto, vincula emocionalmente a los empleados y les hace sentirse parte de la organización. Por lo tanto, es un aspecto muy positivo.

Cuando se habla de sostenibilidad, también hacemos referencia al concepto de propósito.

-¿Cómo valoraría el avance hacia su consecución?, ¿lo estamos logrando en las empresas españolas?

Es cierto que con el inicio de la pandemia se ha notado un retroceso en ciertos ODS, y así se ha comunicado. Pero, creo que hay que quedarse con la parte positiva y es que, si se empieza a integrar la sostenibilidad en todas las compañías y la sociedad también toma conciencia de la importancia de su rol, aún nos queda tiempo para poder evolucionar de forma positiva en la consecución de los ODS dentro del Horizonte 2030.

Tenemos que ser conscientes de que aún queda camino por recorrer y que todos tenemos que estar igual de implicados. Por supuesto, las compañías, la legislación, que también está ayudando a impulsar este compromiso, pero también la ciudadanía.

-Una gestión más ética y sostenible en las empresas ¿puede cambiar el mundo?, ¿cómo se genera un verdadero impacto social?

Cuando hablamos de sostenibilidad, estamos hablando de cómo una organización genera impacto y crea valor en su entorno. Por lo tanto, cuando una empresa es sostenible se basa en una cultura responsable. Y cuando hablamos de cultura responsable hacemos referencia a la forma en la que se toman las decisiones, basadas en la ética.

Cuando hablamos de sostenibilidad, estamos hablando de cómo una organización genera impacto y crea valor en su entorno.

Si queremos realmente avanzar como sociedad, humanizarnos, integrar los valores de todos y cada uno de nosotros en lo que es nuestro día a día en las organizaciones, tenemos que caminar hacia un modelo de organización mucho más ética, mucho más sostenible, para que podamos estar todos en un ecosistema mucho más equitativo, mucho más justo, tanto en un punto de vista social y, por supuesto, cuidando el planeta por nuestro bienestar, el bienestar de las personas.

-¿Será 2022 un año marcado por la transformación?

El año 2022 va a ser un año importante para la transformación. Creo que no va a ser el año de la transformación en sí misma, sino de ese impulso de un nuevo modelo productivo en el que Europa quiere posicionarse como un continente líder en transformación sostenible y que, por lo tanto, se están articulando y se está impulsando a través de la legislación y a través del compromiso de todas las compañías, integrando la sostenibilidad en sus estrategias.