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Pilar Sevilla, presidenta de Energía Sin Fronteras

“Dedicamos tiempo, conocimiento y saber para que todas las personas puedan tener la oportunidad de una vida digna”

El acceso universal a la energía y una inquietud social hacia los más vulnerables son las palancas que impulsan a los voluntarios de Energía Sin Fronteras a alcanzar sus metas. La fundación se alzó, en su tercera edición, con el ‘Premio a la mejor iniciativa social en el ámbito energético’ de Fundación Naturgy, un reconocimiento que, según trasladó a Soziable.es su presidenta, Pilar Sevilla, les reportará, además de satisfacción por el trabajo bien hecho, los fondos necesarios para continuar implementando sus proyectos.

Pilar Sevilla, presidenta de Energía Sin Fronteras
Pilar Sevilla, presidenta de Energía Sin Fronteras

Energía Sin Fronteras es una fundación que se nutre, para desarrollar su labor y alcanzar su propósito, exclusivamente de personas voluntarias. De aquellas que, en definitiva, trabajan con pasión por conseguir, en el ámbito energético, que nadie se quede atrás. Se trata de un esfuerzo que, tal y como reconoce a Soziable.es Pilar Sevilla, presidenta de la entidad, resulta muy satisfactorio.

Y, en este caso, dicho esfuerzo ha obtenido su merecida distinción. La organización consiguió el ‘Premio a la mejor iniciativa social en el ámbito energético’ de Fundación Naturgy gracias a ‘Contribuir a la mejora social de los más vulnerables en España, a través de la formación y el acceso a la energía’, una iniciativa que apoya a los colectivos más vulnerables mediante estas dos vías, la de la formación y la del acceso a la energía.

En esta entrevista, Pilar Sevilla profundiza en los objetivos y en las líneas de actuación que marcan el devenir tanto de Energía Sin Fronteras como de la iniciativa ganadora del galardón concedido por Fundación Naturgy y, además, revela sus motivaciones para presentarse a esta edición del premio y sus sensaciones al conocer el fallo del jurado y sobre cómo cree que repercutirá este en la actividad de la fundación.

- ¿Cómo y cuándo surge la fundación Energía Sin Fronteras?

Energía Sin Fronteras nace en 2003 como iniciativa de un grupo de profesionales del sector energético y un grupo de empresas con una inquietud social hacia los más vulnerables y hacia el acceso universal a la energía como vector de desarrollo. Energía Sin Fronteras es una ONGD, de desarrollo, y tanto la energía como el agua y el saneamiento son los vectores clave para el desarrollo.

"Para nosotros, poder mejorar la calidad de vida de las personas que más lo necesitan es muy importante"

Hasta 2013 nos enfocamos, fundamentalmente, en Latinoamérica, África y Asia como zonas donde se localizaban la mayoría de las personas y pueblos que no tenían acceso, ni sostenible ni no sostenible, a estos recursos.

En 2013, con el nuevo Plan estratégico, la fundación amplía su área de actuación a España, empezando a realizar proyectos de instalaciones fotovoltaicas para contribuir a la mejora social de los más vulnerables. Otra vez nos damos cuenta de que el vector energía es indispensable.

Pero es en 2016 cuando realmente damos el pistoletazo de salida a esta iniciativa, concretando la estrategia y Plan de actuación de Energía Sin Fronteras en España con el objetivo de poner la energía y la eficiencia energética al servicio de las personas en situación de exclusión social, vulnerabilidad o marginalidad como motor de cambio.

- Pero ¿por qué deciden poner en marcha una iniciativa de estas características?

Ya en 2013 empezamos a trabajar con proyectos que, apoyados en la energía, que es lo nuestro, contribuían a la mejora social de los más vulnerables, también en España. Así se firmaron convenios para la realización de instalaciones de mejora energética de centros de atención a indigentes, cooperativas de inserción laboral de colectivos en riesgo de exclusión social o de mujeres contra el maltrato.

En 2016, y tras el estudio que realizó Oliver Wyman sobre pobreza energética en España, es cuando se agrupan en un solo proyecto las actividades que se venían realizando en este ámbito y se lanza en la Fundación el Plan Estratégico para la mejora social de los más vulnerables a través de la formación y el acceso a la energía, que incluye el tema de la pobreza energética, término más mediático.

- ¿En qué consiste exactamente el proyecto ‘Contribuir a la mejora social de los más vulnerables en España, a través de la formación y el acceso a la energía’ y cuáles son sus principales objetivos?

El objetivo del proyecto es la mejora social de los más vulnerables a través de la formación y el acceso a la energía, actuando en dos áreas principales: el apoyo a las personas en situación de pobreza y el apoyo a las entidades sociales que acompañan a estas personas.

"Se trabaja y se buscan soluciones a los proyectos que se plantean para que salgan adelante, no se piensa tanto en cuánto trabajo hay que hacer, sino en cuántas personas se van a poder beneficiar"

- ¿Y qué líneas sigue y a quiénes beneficia?

El proyecto se desarrolla en tres líneas de actuación. La primera consiste en facilitar el acceso a infraestructuras energéticas eficientes a entidades sociales: dar acceso a energía a centros sociales aislados y/o generar un ahorro a las organizaciones sociales para que puedan destinarlo a aumentar los servicios que ofrecen a las personas más vulnerables o en riesgo de exclusión social o a incrementar el número de personas que pueden ser atendidas.

La segunda es la formación para la población más vulnerable. Entre los motivos que agudizan la pobreza, en este caso, energética, entre los más vulnerables, están las instalaciones ineficientes y el desconocimiento de las medidas de ahorro. Por ello, el segundo eje de actuación son los talleres de formación para colectivos vulnerables.

Para la realización de estos talleres, se colabora con distintas instituciones y administraciones impartiendo cursos a mayores y pequeños sobre las facturas, el bono social, la necesidad del ahorro energético, los buenos comportamientos de consumo…

Y la tercera, el asesoramiento a entidades sociales para que lleven a cabo las mejoras en sus instalaciones para que sean energéticamente eficientes. Se trata de proyectos de asesoramiento técnico relacionados con la eficiencia energética de manera que estas instituciones dispongan de mayores recursos para las personas a las que atienden.

- ¿Qué supone para ustedes saber que contribuyen a la mejora social de las personas más vulnerables de nuestro país?

Para nosotros, poder mejorar la calidad de vida de las personas que más lo necesitan es muy importante. Dedicamos tiempo, conocimiento y saber para contribuir a que todas las personas puedan tener la oportunidad de una vida digna.

Nosotros, en Energía Sin Fronteras, somos todos voluntarios. Es una de las características principales de la fundación. Con lo cual, trabajamos por aquello que nos gusta, por aquello que nos entusiasma, y contribuir a que nadie se quede atrás en la sociedad para nosotros es muy satisfactorio. Se tira, se trabaja, se buscan soluciones a los proyectos que se plantean para que salgan adelante, no se piensa tanto en cuánto trabajo hay que hacer, sino en cuántas personas se van a poder beneficiar.

"En el plano humano, lo más gratificante para nosotros es que las personas con las que trabajamos nos dan más de lo que nosotros les damos. Nosotros les damos nuestro conocimiento, pero el cariño y la acogida que recibimos son extraordinarias"

En ocasiones, cuando al final del proyecto se descubre, viendo los resultados, que ha tenido impacto en alguna cuestión que no habíamos contemplado, pues la verdad, se comenta con mucha alegría.

- ¿Y qué sensaciones les trasladan estas personas vulnerables que toman parte en el proyecto?

Lo que siempre recibimos es gratitud. Enormes sonrisas que son maravillosas, tanto de las personas con las que trabajamos directamente como de las instituciones a las que estamos asesorando, de las que también recibimos gratitud. Se crean lazos de unión especiales con ellos.

Pero tengo que decir que, por lo menos por mi parte, en el plano humano, lo más gratificante para nosotros es que nos dan más de lo que nosotros les damos. Nosotros les damos nuestro conocimiento, pero el cariño y la acogida que recibimos son absolutamente extraordinarias.

- La iniciativa ‘Contribuir a la mejora social de los más vulnerables en España, a través de la formación y el acceso a la energía’ consiguió recientemente el Premio a la mejor iniciativa social en el ámbito energético de Fundación Naturgy. ¿En qué momento, y por qué, deciden presentar su candidatura?

¡Ya nos presentamos el año pasado! Y seguíamos convencidos de que el proyecto que teníamos para España era bueno. Cubría tres ángulos importantes del apoyo social desde la energía, instalaciones, formación y acompañamiento a instituciones en su labor social.

- ¿Esperaban haber sido reconocidos como ganadores?

Uno, cuando se presenta a un premio, va siempre con la ilusión de que, al menos, haya un reconocimiento. Ganar, ganar, la verdad es que no, pero íbamos con esa idea de que habíamos hecho un trabajo bueno y de que nos sentíamos orgullosos nosotros mismos de cómo estábamos trabajando. No es por presumir, pero nuestro proyecto “nos lo hemos currado mucho” y trabajado con mucho entusiasmo.

A todos los proyectos y trabajos que hacemos en la fundación les ponemos el alma o, al menos, todos los recursos que tenemos, pero es verdad que, de este plan en España, articulado en tres ejes, estamos especialmente orgullosos de cómo está saliendo, de las colaboraciones con distintas entidades, los famosos trabajos en red de los que se habla... Cuando vamos todos con el mismo objetivo, el esfuerzo se aúna y se consiguen mejores resultados.

- ¿Qué sintieron al conocer el fallo del jurado?

Al oír el nombre de Energía Sin Fronteras como ganador del premio, he de reconocer que me temblaron las piernas. Me costó un poquito ponerme de pie para salir al escenario. Fue muy emocionante, era un reconocimiento a todas las personas de la fundación que están trabajando en este proyecto, a las que lo habían articulado y a las que lo habían contado. Y estábamos todos muy emocionados.

"A todos los proyectos y trabajos que hacemos en la fundación les ponemos el alma o, al menos, todos los recursos que tenemos"

Habíamos tenido la posibilidad de explicar a las personas que se habían acercado en qué consistía el proyecto y para mí fue muy gratificante ver el interés que despertaba. Hicimos algunos contactos interesantes para colaborar, gente que se interesaba no solo por el proyecto, sino por la posibilidad de colaborar con Energía Sin Fronteras como voluntario. Para mí fue genial.

- Tras su experiencia, ¿animaría a otras entidades a que tomen parte en las próximas ediciones de este Premio?

Sí, claro. No solo es una oportunidad para tener un reconocimiento al trabajo realizado, sino también para conocer otros actores que están, como tú, tratando de mejorar las cosas para los más vulnerables, de los que se puede aprender mucho, sacar nuevas ideas, colaborar.

- ¿Qué creen que les reportará haber sido reconocidos con este Premio?

Lo primero que nos reportará, y creo hablar en nombre de todos los voluntarios de Energía Sin Fronteras, es la satisfacción por el trabajo bien hecho. Indudablemente, nos reportará también cierta notoriedad mediática, que nos ayudará a seguir trabajando y a seguir consiguiendo los fondos necesarios para implementar estos proyectos. Y a darnos ese espaldarazo para decir “lo hemos hecho bien. Adelante. Esto funciona”.