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Sara Simón, directora general de Youth Business Spain

“Es un momento apasionante para impulsar el emprendimiento juvenil, pero necesitamos ser disruptivos y fomentar la colaboración público-privada”

Miedo al fracaso, falta de confianza en sus habilidades emprendedoras y dificultades para acceder a financiación. Estos son los retos más notables a los que se enfrentan, en la actualidad, los jóvenes emprendedores españoles. Por ello, tal y como explica a Soziable.es Sara Simón, directora general de Youth Business Spain, desde la organización que dirige, asesoran y acompañan a estos jóvenes a través de su red de entidades sociales.

Sara Simón, directora general de Youth Business Spain.

Las políticas de emprendimiento inclusivo resultan fundamentales puesto que permiten a los colectivos con mayores dificultades como las mujeres, las personas migrantes o los jóvenes contar con una oportunidad para poner en marcha sus propios proyectos empresariales.

Sin embargo, según Sara Simón, directora general de Youth Business Spain, aunque en los últimos años han surgido numerosas iniciativas y existe voluntad por parte de la administración para impulsar este emprendimiento, lo cierto es que siguen existiendo dificultades para poner en marcha medidas concretas y eficaces.

Así lo explica Simón en esta entrevista a Soziable.es, en la que, además, detalla cuál es la misión de la organización que dirige, así como las actividades que desarrolla; analiza las conclusiones de informe 'Evaluación del ecosistema de apoyo al emprendimiento inclusivo juvenil en España', publicado recientemente por Youth Business Spain; y explica cuál es la perspectiva de la entidad en torno a un ámbito como el de la sostenibilidad.

- ¿Cuál es la misión principal de Youth Business Spain y cómo ha evolucionado la organización desde su nacimiento?

Youth Business Spain (YBS) somos el miembro en España de la red global Youth Business International, con presencia en más de 60 países, fundada hace más de 20 años para promover el reconocimiento del autoempleo y emprendimiento como modelo de desarrollo económico sostenible y luchar para que todos los jóvenes que quieran poner en marcha un negocio puedan hacerlo. 

En nuestro país somos una iniciativa colectiva que nace fruto de una alianza multiactor ante el gran reto de aportar soluciones a uno de los problemas más graves que tiene nuestro país: el desempleo juvenil. Nuestra misión es promover el desarrollo de ecosistemas de apoyo al emprendimiento de las personas jóvenes, con especial atención a aquellas que tienen mayores dificultades.

En cuanto a la evolución, hace ahora casi 10 años, cuando aún eran pocas personas las que hablaban de alianzas y colaboraciones, tres entidades muy diversas, pero con intereses comunes, dieron el paso para poner en marcha esta comunidad de conocimiento y de práctica que es YBS: Autoocupació, Fundación Gaztenpresa y Fundación Tomillo. Poco a poco la red fue creciendo, incorporando nuevas entidades aún más diversas como Fundación Ronsel, en Galicia; la Fundación Maimona, en Extremadura; APROFEM, en Castilla-La Mancha; la Fundación Creas Valor Social, en Aragón; Arrabal, en Andalucía; la Fundación Secretariado Gitano; Treball Solidari, en Islas Baleares, AFEDES, en Islas Canarias; y Nantik Lum, en Madrid. Y convirtiendo a YBS en una red diversa y heterogénea que facilita muchos aprendizajes.

Nuestra misión es promover el desarrollo de ecosistemas de apoyo al emprendimiento de las personas jóvenes, con especial atención a aquellas que tienen mayores dificultades

- ¿Qué programas desarrollan en la organización?

Desde YBS impulsamos y dinamizamos una comunidad de conocimiento y de práctica que diseña metodologías y herramientas para proporcionar oportunidades reales de autoempleo a los jóvenes. YBS desarrolla iniciativas que mejoran los itinerarios de autoempleo que prestan entidades sociales de toda España.

Tenemos un exitoso programa de mentoring por el que han pasado cerca de 3.000 pequeños negocios, diseñamos una metodología importando los aprendizajes de la red global de la que somos miembro y adaptándolo a las necesidades de las personas jóvenes de nuestro país. Según la evaluación de impacto socioeconómico que realizamos a los cinco años del programa, la tasa de supervivencia de los negocios duplica la media nacional, situándose en el 87%.

Durante la pandemia, pusimos en marcha un programa de microcréditos sociales para pequeños negocios excluidos del circuito financiero tradicional. Hemos otorgado cerca de 700.000 euros cuya evaluación de resultados nos muestra que el programa está teniendo un gran impacto tanto en los negocios (con una tasa del 86% de supervivencia) como en las personas que los llevan. Para el 63% de las personas usuarias del microcrédito, el apoyo recibido fue decisivo o tuvo bastante impacto tanto en su bienestar personal como en su autonomía personal y empoderamiento.

- ¿Cuáles son los principales desafíos a los que se enfrentan los jóvenes emprendedores en la actualidad y cómo se les apoya desde Youth Business?

El emprendimiento juvenil es un reto no sólo en nuestro país sino también en el entorno europeo. Entre el 40% y el 45% de los jóvenes europeos tiene interés en emprender, pero son pocas las personas jóvenes que trabajan por cuenta propia. Las tasas de autoempleo de los jóvenes siguen estancadas desde hace 20 años. Somos miembros de la Youth Entrepreneurship Policy Academy, creada por la Comisión Europea y la OCDE, que reúne a expertas y expertos de toda Europa, y podemos decir que estamos ante un reto estructural compartido en el marco de Unión Europea.

Entre las principales barreas que señala Eurostat, destacan el miedo al fracaso y la falta de confianza en sus propias habilidades emprendedoras. Si bien es cierto que se recurre habitualmente a la falta de financiación como una de las principales barreras, existen mecanismos para acceder a ella, pero quizás hay que tejer puentes entre las instituciones financieras y las necesidades del colectivo joven que demanda inmediatez, agilidad para poner en marcha de forma rápida ideas que no están del todo maduras y testear, pivotar, equivocarse y volver a intentarlo. Y ese escenario choca con la realidad de la banca, que tiene otros ritmos y otras necesidades: seguridad, solvencia…

Hay financiación para jóvenes, pero obviamente tienen muchas más dificultades para acceder a ella y no sólo es necesario el dinero, sino que se necesitan servicios de soporte no financiero como asesoramiento, acompañamiento, networking con otras personas en situaciones similares y posibles aliados... Es un camino complejo en el que hay mucha soledad, incertidumbre y miedo. Por eso es fundamental la labor de entidades sociales que guían en ese proceso.

Según la evaluación de impacto socioeconómico que realizamos a los cinco años del programa, la tasa de supervivencia de los negocios duplica la media nacional, situándose en el 87%

- Recientemente, publicaron el informe 'Evaluación del ecosistema de apoyo al emprendimiento inclusivo juvenil en España'. Para quienes no lo tengan claro, ¿podría detallar qué es exactamente el 'emprendimiento juvenil inclusivo'?

Para nosotros, el emprendimiento inclusivo hace referencia a colectivos que tienen mayores dificultades como las mujeres, las personas migrantes o los jóvenes que no cuentan con los recursos y conocimientos necesarios para poner en marcha ideas de negocio. Las políticas de emprendimiento inclusivo son esenciales para garantizar que todas las personas, independientemente de sus características y antecedentes personales, tengan la oportunidad de iniciar y administrar sus propios negocios. En el caso de los jóvenes, la importancia es, si cabe, mayor.

Efectivamente, hace un año, desde Youth Business Spain decidimos impulsar una evaluación del ecosistema de apoyo al emprendimiento juvenil en España que permitiera detectar huecos, lagunas, elementos de valor con el objetivo de hacer propuestas y recomendaciones para mejorarlo.

Se ha utilizado la herramienta Better Entrepreneurship Policy de la OCDE y la Comisión Europea, una herramienta de autoevaluación y aprendizaje online para personas e instituciones implicadas en el diseño y la implementación de políticas y programas de emprendimiento inclusivo y social. Han participado cerca de 60 instituciones de toda España y nos han sorprendido los resultados ya que todas las áreas analizadas ponen de manifiesto una insatisfacción con el sistema actual. De forma particular, se constata mayoritariamente la percepción de un déficit en el análisis pormenorizado de las necesidades de las personas jóvenes emprendedoras (potenciales y nacientes) antes de diseñar con garantías nuevos programas de fomento y apoyo para este colectivo.

Se observa también una falta generalizada de coordinación entre los diferentes agentes y programas del ecosistema de apoyo al emprendimiento juvenil inclusivo.

- En el estudio, además, señalan que el ecosistema de emprendimiento juvenil inclusivo demanda mayor apoyo y una estrategia que impulse su fomento. ¿De qué manera consideran que podría desarrollarse el emprendimiento juvenil inclusivo?

En los últimos años han proliferado numerosas iniciativas y estrategias para tratar de impulsar el emprendimiento juvenil, pero los datos dicen que no están siendo suficientes. Hay voluntad e intencionalidad desde las administraciones de apoyar el emprendimiento en nuestro país, aunque hay dificultades a la hora de poner en marcha medidas concretas y eficaces.

Entre el 40% y el 45% de los jóvenes europeos tiene interés en emprender, pero son pocas las personas jóvenes que trabajan por cuenta propia

Estamos en un momento apasionante para impulsar el emprendimiento entre los más jóvenes, pero para ello es necesario que seamos disruptivos y que fomentemos la colaboración real y efectiva entre el sector público y privado. 

El INJUVE presentó recientemente el Plan de Acción de la Estrategia de Juventud 2022-2024, con una serie de medidas para abordar diferentes retos, entre los que se ha incluido el autoempleo y emprendimiento juvenil, pero, aunque aplaudimos la iniciativa, consideramos que hay que dar un paso más.

Consideramos que se debería elaborar un Plan Director para el emprendimiento juvenil en el que se involucre al Ministerio de Trabajo, al de Economía y al Ministerio de Industria, alineando los objetivos de estas instituciones y definiendo las prioridades para poner en marcha proyectos muy concretos y específicos dedicados a fomentar y apoyar el emprendimiento juvenil inclusivo, teniendo en cuenta todas sus singularidades.

- ¿Cuál es el papel de la educación y la formación en el desarrollo empresarial de los jóvenes y cómo se aborda este aspecto en el trabajo de Youth Business Spain?

La educación y la formación juegan un papel esencial en el fomento del espíritu emprendedor en el colectivo joven. Es fundamental introducir desde edades tempranas la actitud emprendedora como oportunidad laboral, no sólo para  favorecer la puesta en marcha de ideas de negocios, sino también para forjar jóvenes trabajadores y trabajadoras por cuenta ajena con iniciativa y visión, muy valoradas en el mercado laboral. 

- En los últimos años, la sostenibilidad se ha situado en el centro de la estrategia de numerosas empresas. ¿Cómo conciben y abordan los jóvenes emprendedores las cuestiones ambientales, sociales y de buen gobierno corporativo?

Cada vez más, los jóvenes de todo el mundo tienen la sostenibilidad y responsabilidad como algo central a la hora de desarrollar su idea de negocio.  Hay una mayor concienciación sobre los retos ambientales y sociales a los que nos enfrentamos y eso lo estamos viendo cada vez más en el tipo de iniciativas que ayudamos a poner en marcha. Nosotros ahora estamos trabajando en un proyecto junto a otros cinco países de diferentes regiones elaborando un toolkit de negocios sostenibles y responsables. En los próximos meses, personal de las entidades acreditadas de la red YBS se formarán en él y lo utilizarán con jóvenes de toda España. Lo mediremos y, si el impacto es el que esperamos, queremos escalarlo para que más personas puedan beneficiarse de él.

Hay voluntad e intencionalidad desde las administraciones de apoyar el emprendimiento en nuestro país, aunque hay dificultades a la hora de poner en marcha medidas concretas y eficaces

- ¿De qué manera colabora Youth Business con otras organizaciones, instituciones o empresas para fortalecer su labor en favor de los jóvenes emprendedores?

Tenemos la colaboración en nuestro ADN. El año pasado recibíamos el premio a la colaboración de la Asociación Española de Fundaciones y es que nosotros somos una alianza multiactor de origen. Diferentes entidades sociales, grandes empresas e instituciones públicas hicieron posible que Youth Business International llegara a nuestro país para ayudar a desarrollar el ecosistema de apoyo al emprendimiento juvenil inclusivo en España. Estamos permanentemente abiertos a nuevas iniciativas y colaboraciones de todo tipo, entidades sociales, empresas e instituciones son muy bienvenidas en la comunidad YBS.

- ¿Qué recomendaciones ofrecería a los jóvenes emprendedores que buscan iniciar su propio negocio en una situación como la actual?

Es complicado hacer recomendaciones porque la situación de cada persona es muy diferente y es necesario analizar el contexto. A nosotros nos enorgullece decir que en estos casi 10 años han pasado más de 20.000 personas por los servicios de acompañamiento al emprendimiento de las entidades de la red YBS y que “sólo” se ha ayudado a poner en marcha unos 4.500. No somos una aceleradora ni incubadora que lanzamos a las personas a emprender y a veces se les complica más la vida de lo que se les ayuda. Nosotros ayudamos a obtener los recursos y conocimientos necesarios para poner en marcha un negocio a aquellas personas que reúnen unos requisitos mínimos para emprender. Y dicho esto, diría: “Sigue tu pasión. Cuando haces algo que te gusta mucho, todo es más sencillo. No tengas miedo a equivocarte, porque te vas a equivocar. La clave está en equivocarse rápido y barato”.

- ¿Qué perspectivas manejan desde Youth Business para los próximos meses? ¿Qué iniciativas/programas tienen planeado poner en marcha?

Tenemos un grupo de innovación en el que estamos identificando y analizando las necesidades de las personas emprendedoras para diseñar nuevas iniciativas. Ahora mismo se oye mucho hablar de sostenibilidad y responsabilidad y, aunque ya tenemos un proyecto en marcha en esa línea, también estamos investigando temas menos atractivos pero esenciales como las finanzas y el acceso a los mercados. Como todas las organizaciones sin ánimo de lucro, tenemos el reto permanente de la obtención de fondos para garantizar que podemos seguir prestando estos servicios de forma gratuita para las personas usuarias y que éstos sean de excelente calidad.