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Ester Sevilla, responsable de Proyectos Sociales e Internacional de Fundación Naturgy

“Somos parte de una empresa energética y queremos que todas las personas accedan a una fuente de energía”

Paliar la vulnerabilidad energética es un asunto crucial para la Fundación Naturgy. Tal y como explica a Soziable.es Ester Sevilla, responsable de Proyectos Sociales e Internacional de la propia Fundación, “como parte de una empresa energética, queremos que todas las personas accedan a una fuente de energía”. Y buen ejemplo de ello es uno de sus proyectos, en el que se contempla la instalación de 864 placas fotovoltaicas que propiciarán un ahorro en sus facturas a 10 entidades sociales y a más de 4.500 personas vulnerables.

Ester Sevilla, responsable de Proyectos Sociales e Internacional de Fundación Naturgy
Ester Sevilla, responsable de Proyectos Sociales e Internacional de Fundación Naturgy

La transición justa hacia un modelo económico descarbonizado se halla detrás de la decisión de Fundación Naturgy de impulsar su Plan de Vulnerabilidad Energética, dentro del cual se enmarca un proyecto que está llevando instalaciones de autoconsumo hasta residencias sociales y del que se están beneficiando, a través del ahorro en la factura de la luz, más de 4.500 personas en situación de vulnerabilidad y diferentes entidades sociales que les están prestando su apoyo.

Sobre dicha iniciativa nos habla Ester Sevilla, responsable de Proyectos Sociales e Internacional de la Fundación Naturgy, quien constata en esta entrevista a Soziable.es la preocupación que mantienen por la lucha contra la vulnerabilidad energética y por evitar que nadie se quede atrás y quien, además, remarca la importancia de hacerlo junto a las entidades sociales que trabajan sobre el terreno con las familias en riesgo de exclusión.

- ¿Cuándo se pone en marcha este proyecto centrado en instalaciones de autoconsumo en residencias sociales?

Este proyecto forma parte de nuestro Plan de Vulnerabilidad y empezamos con él hace dos años. Hemos hecho muchas acciones el año pasado y el anterior, que es cuando empezamos a incluir el tema de instalaciones de autoconsumo, instalaciones fotovoltaicas, dentro de lo que son las actividades del fondo de rehabilitación.

- ¿Por qué Fundación Naturgy decide impulsar esta iniciativa?

Buscábamos, básicamente, dos objetivos. Primero, que las familias vulnerables e instituciones se beneficiaran también de poder instalar energía renovable en sus casas o en sus edificios porque muchas veces las ayudas que llegan, o los procedimientos, hacen que los colectivos más vulnerables se queden fuera.

“Queremos que las familias mejoren su situación de vulnerabilidad energética y que las entidades sociales puedan dedicar más recursos a la labor que realizan”

También queríamos fomentar la generación renovable y la descarbonización de la economía, buscando que el principio de transición justa llegue a todos y no haya nadie que se quede atrás en todo este proceso. Y, además, ayudar a que las familias vulnerables y las entidades sociales vean reducida su factura energética de forma que, en el caso de las familias, puedan mejorar su situación de vulnerabilidad energética y que, en el de las instituciones, puedan tener ahorros para invertir más o dedicar más a la labor social que realizan.

- ¿Qué grado de importancia tiene para Fundación Naturgy la lucha contra la vulnerabilidad energética?

Existe una preocupación en Naturgy por la transición y por las personas que no pueden acceder a una forma de energía moderna, como se dice en el ODS 7 (Energía asequible y no contaminante). Tenemos esa preocupación social de toda la compañía, que vehiculamos desde la Fundación. Para nosotros, es muy importante tratar de paliar la vulnerabilidad energética porque somos parte de una empresa energética y lo que queremos es que todas las personas puedan acceder a una fuente de energía.

Esto está muy imbricado también en todo el concepto de transición justa. Necesitamos y queremos, como compañía, que la transición llegue a todos los estamentos. Y si no hay un foco en las personas vulnerables y en las entidades que trabajan con ellos, muchas veces se pueden quedar fuera. Por eso es muy importante para nosotros que haya este foco, este Plan de Vulnerabilidad, para que todas las personas puedan caminar en esa transición y acceder a una energía moderna, de calidad, renovable, sin CO2.

Otra parte importante es que también se acceda a temas de eficiencia energética. Creemos que una de las principales soluciones para luchar contra la pobreza energética es la eficiencia energética.

- En cuanto al proyecto de instalaciones de autoconsumo que han puesto en marcha, ¿quiénes se van a beneficiar, principalmente, de ellas?

Siempre van a salir beneficiadas las personas más vulnerables. Lo vehiculamos hacía dos segmentos: directamente con las familias en sus viviendas, donde estamos poniendo instalaciones; o a través de las entidades que tienen recursos para estas familias.

Por ejemplo, hemos puesto placas en un edificio entero en el que todas las familias son vulnerables y tienen un alquiler social. También hemos puesto paneles solares para Cáritas, en centros residenciales o casas que gestionan ellos. Y con el dinero que ahorran, pueden ayudar a más gente.

“No concebimos intentar tener un proyecto para luchar contra la pobreza energética si no es en red con las entidades sociales”

- ¿Qué ventajas se derivan de estas instalaciones de autoconsumo?

Básicamente, una: una reducción en factura. Cuando calculamos un proyecto, lo hacemos para que el grado de utilización sea máximo. No tanto para vender a la red o para hacer otras cosas, sino buscando un equilibrio entre el número de placas que pones, la superficie que tienes de tejado y lo que van a utilizar, de tal forma que se maximice el uso.

Pero también hay otras ventajas. Obviamente, se reduce el CO2 y la huella de carbono de estos edificios y, además, a nosotros nos gusta trabajar en círculo, con empresas de inserción. Hemos trabajado con estas empresas y con personas que estaban en riesgo de exclusión, o directamente excluidas, que hemos formado y que han empezado a trabajar en estas instalaciones. Buscamos que alrededor de la instalación haya otros beneficiarios y que, así, el impacto sea mayor.

- Y desde su puesta en marcha, ¿cuáles son los principales resultados que han obtenido en el marco de esta iniciativa?

Ahora mismo tenemos 16 proyectos con 11 entidades. Tenemos más de 4.500 beneficiarios directos, es decir, personas que están en estos edificios donde hemos puesto las placas. Como dato anecdótico, tenemos más de 850 placas y 442 kW pico instalados, que es una potencia considerable.

Estamos también siguiendo el ahorro que producen estas placas. En proyecto, tenemos más o menos un 30% y estamos comprobando que el ahorro económico está llegando a estos niveles. Las instituciones con las que trabajamos, cuando se les instalan las placas solares, tienen una aplicación en la que ven el consumo continuamente. Hay una concienciación y unas mejores prácticas, con lo cual también se produce un ahorro porque hace que las personas que están utilizando esos recursos, lo hagan más eficientemente.

- Trabajan con entidades sociales para llevar adelante proyectos como éste. ¿Cómo de importante es para Fundación Naturgy contar con la colaboración de estas entidades?

Es muy importante para nosotros. No concebimos intentar tener un proyecto para luchar contra la pobreza energética si no es en red con ellas. Primero, porque no llegaríamos y, segundo, porque las entidades sociales están muy en el terreno y acompañando a las familias.

Siempre trabajamos en red con las entidades sociales porque creemos que es la única forma de hacer un proyecto serio para combatir la pobreza energética.

“Cuando empezamos a definir nuestro Plan de Vulnerabilidad Energética, las entidades sociales con las que hablamos tenían como aparcado el tema de la energía. Por eso, impulsamos la Escuela de Energía”

- Además de con proyectos como éste, ¿de qué otras formas combaten la vulnerabilidad energética desde Fundación Naturgy?

Tenemos un Plan de Vulnerabilidad Energética desde 2017. Este plan tiene tres patas principales. La primera es la Escuela de Energía, que fue la primera iniciativa que pusimos en marcha. Lo hicimos porque, cuando empezamos a definir este plan, hablamos con las entidades sociales y el tema de energía lo tenían como aparcado, no se sabía nada de la energía. Ahí entramos con la Escuela de Energía y ahora damos talleres y asesoramos a los técnicos sociales tanto de ayuntamientos como de entidades que necesitan esta formación en el ámbito de la energía.

Ellos mismos nos pidieron, posteriormente, hacer lo mismo con las familias. Y así lo hicimos. Ahora tenemos dos tipos de talleres: uno para técnicos sociales y otro para familias. El contenido es básicamente el mismo: cómo contratar, cómo entender la factura, cómo saber qué potencia necesito, cómo utilizar la energía de forma eficiente, cómo sacar el bono social… Pero la forma de darlo es diferente.

También vimos que una de las medidas importantes para paliar la vulnerabilidad energética es la eficiencia. Un estudio de cómo podríamos mejorar esa eficiencia energética en las familias vulnerables nos indicó que, con lo que se estaba planteando, muchas veces es imposible. Estas familias no acceden a hacer una rehabilitación energética integral en su vivienda porque económicamente no pueden. Entonces, hicimos un estudio sobre qué se podía hacer en vez de una rehabilitación integral y, a raíz de los resultados que obtuvimos, creamos el Fondo Solidario de Rehabilitación Energética. Con él, proponemos un modelo de rehabilitación express, que son rehabilitaciones más pequeñas, más cortas, de menos presupuesto, que no necesiten proyecto o que la familia se vaya de la vivienda para hacer las actuaciones… Este fondo, además, ha sido incluido en la Estrategia contra la Pobreza Energética del Ministerio para la Transición Ecológica como buena práctica y es una especie de intermedio entre la medida de largo plazo y el no hacer nada.

Y la tercera pata es el voluntariado energético, personas de Naturgy que dan talleres y asesoran a las familias vulnerables. Este voluntariado lo hacemos principalmente con Cruz Roja en las zonas en las que tenemos empleados.

Este plan lo hemos completado con novedades como innovación social, que son las instalaciones de fotovoltaica, y con el Premio a la Mejor Iniciativa Social en el Ámbito Energético, con el que queremos dar visibilidad a otras entidades que, como nosotros, tratan de paliar la pobreza energética y premiar las mejores prácticas.