Claves para el diseño de la nueva ciudad

El Foro de las Ciudades 2021 aborda cómo llegar a un modelo de ciudad más inteligente y humanizada

La cuarta edición de este foro, organizado por Ifema Madrid, ha reunido a representantes de cerca de 50 ciudades y más de 90 ponentes de primer nivel para debatir sobre las ciudades del futuro, poniendo énfasis en la lucha contra el cambio climático, la movilidad sostenible, la desigualdad territorial y la conectividad.

Hacia unos entornos socialmente conectados, saludables y reequilibrados

14 Jun 2021 | Redacción | Soziable.es

En el Foro, donde han participado 50 ayuntamientos españoles e iberoamericanos y hasta un centenar de entidades públicas, privadas y organizaciones nacionales e internacionales, se ha abordado el necesario cambio hacia la gestión de unos entornos socialmente conectados, saludables y reequilibrados, que, según expresó en su inauguración el director general de Ifema Madrid, Eduardo López-Puertas, se materializarán en un modelo de ciudad más inteligente y humanizada”.

Compuesto por 12 sesiones telemáticas y con un programa de mirada transversal, se ha querido profundizar en el diseño de una nueva ciudad que ofrezca respuestas no solo a la situación de crisis provocada por la pandemia de la COVID-19, sino también a todas las “urgencias” urbanas, como la lucha contra el cambio climático o la desigualdad territorial, el avance de la economía circular, la implementación de la Agenda Urbana Española y los ODS, la movilidad sostenible, la innovación social y la participación ciudadana y, en definitiva, las múltiples necesidades para vivir en ciudades más humanizadas, verdes y cohesionadas.

Diseñando el mapa de la nueva ciudad

Las tres primeras sesiones giraron en torno a las grandes estrategias y visiones de largo alcance de las ciudades, abordando las Agendas Urbanas (tanto la de Naciones Unidas como la española y las que ya existen en Comunidades Autónomas y algunas ciudades), la Agenda 2030 y los 17 ODS y el trabajo en redes urbanas a nivel internacional.

Las ciudades y territorios participantes en estas tres primeras sesiones fueron La Coruña, el Gobierno autonómico vasco, Málaga, Palma, Barcelona, Madrid, San José de Costa Rica, Vitoria-Gasteiz y Medellín (Colombia), además de distintas entidades, organizaciones y redes.

La visión global en estas sesiones apuntó no solo hacia una pronta recuperación de las agendas de desarrollo urbano tras la pandemia de la COVID-19, sino también a aprovechar la ocasión para replantearse el modelo de ciudad y las relaciones entre las urbes que intercambian experiencias y buenas prácticas a través de las redes internaciones y que trabajaron intensamente durante los meses de confinamiento.

Según indicaron, esta pandemia ha visibilizado las carencias crónicas de las ciudades y la baja calidad de sus capacidades resilientes para hacerles frente. Por ello, destacaron que el papel de las redes urbanas se hace “más necesario que nunca” para articular respuestas comunes.

Las agendas urbanas, así como la Agenda 2030, que proponen una nueva ciudad apoyada en la planificación y la cohesión social, subrayaron, están siendo el punto de apoyo sobre el que muchas ciudades están comenzando una transformación profunda que afecta a diferentes ámbitos, desde las políticas de vivienda hasta la movilidad, pasando por nuevas competencias municipales y mayores capacidades de financiación, modelos de consumo diferentes, un papel más activo de la ciudadanía o la lucha contra el cambio climático.

En este sentido, Eduardo Moreno, experto en urbanismo e innovación de ONU-Habitat, presentó el informe recientemente publicado “Ciudades y pandemia”. En este documento, se recalca la idea de que, si las ciudades tienen capacidades suficientes, pueden ser la primera línea de defensa ante crisis como la pandemia de COVID-19, generando respuestas rápidas sobre el territorio y habilitando coberturas sanitarias y sociales a los afectados.

Ambición climática

El calentamiento global y su impacto en los entornos urbanos fue el tema de la cuarta sesión del Foro de las Ciudades, con la participación de Valladolid, Madrid, Irún, Santander, Vitoria-Gasteiz, Lima (Perú) y Sevilla, así como con la organización Forética. Ciudades que tienen ya planes específicos para la reducción de emisiones de C02 y de su huella ambiental, actuando sobre el parque edificatorio, los modelos de movilidad y los sumideros de carbono, como son los espacios verdes y azules tanto en el interior de los cascos urbanos como en los ecosistemas naturales donde se asienta la población.

Planificar y regenerar

Pensar la ciudad antes de intervenir, porque la ciudad que se levanta tendrá una vida de decenas de años y recuperar la ciudad existente para “crecer hacia adentro” y ganar compacidad y densidad. Estas y otras cuestiones de fondo surgieron en la sesión sobre planificación urbana del Foro con la Generalitat Valenciana, las ciudades de Madrid y Bilbao, el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) y la Asociación Sostenibilidad y Arquitectura (ASA).

Algunas de las ideas escuchadas durante la sesión fueron la importancia de las intervenciones a nivel “micro” acompañando a los grandes proyectos de regeneración; la inclusión en el proyecto y previo a su ejecución del verde urbano; la colaboración público-privada; la necesidad de “pensar más allá de los cuatro años que dura una legislatura”; analizar bien las demandas reales de vivienda y los flujos de población y la urgencia de una transformación integral para “cambiar de raíz” el modelo de ciudad colocando a la ciudadanía en el centro de la mirada.

Asimismo, una de las sesiones se dedicó a las estrategias de regeneración urbana, especialmente en estos momentos de mayor vulnerabilidad tras la pandemia de la COVID-19. La cantidad de propuestas que ya están en marcha demostró que las ciudades están reaccionando en el cambio de paradigma de los modelos urbanos y en la responsabilidad de los gobiernos locales frente al reequilibrio territorial y la lucha contra las desigualdades. 

Este fue el caso del Plan de Barris de Barcelona, las estrategias urbanas de la ciudad de Castellón o los proyectos de Madrid y Pamplona, todos ellos con un enfoque muy marcado hacia la regeneración de la ciudad existente y el freno al crecimiento expansivo de la “ciudad nueva”.

Más ciudades verdes

La naturaleza urbana tuvo dos sesiones con un total de 11 ponentes con ciudades como Salamanca, Lugo, Rivas Vaciamadrid, Alcobendas, Logroño, Zaragoza, Madrid, Burgos y Valdivia (Chile), además de asociaciones paisajistas.

Durante las sesiones, se puso de manifiesto cómo la renaturalización urbana ya está en la primera línea de actuación de las agendas municipales con la aplicación de una nueva gestión del verde urbano, aunque no exenta de problemas en el terreno de las inversiones para el mantenimiento que, sin duda, es un elemento a tener muy en cuenta cuando se diseñan espacios verdes nuevos.

Todas las ciudades participantes tienen ya proyectos de mejora de la naturaleza en sus territorios, incluyendo visiones sobre la relación urbano-rural, la inclusión del agua como elemento crítico, o la necesaria adaptación a los impactos del cambio climático que están haciendo cambiar las condiciones de los ecosistemas naturales urbanos, por ejemplo, aumentando las islas de calor.

Ciudades circulares

El estado actual de la economía circular en las ciudades fue tratado en una sesión temática con ponentes de Madrid, Getafe y la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona. En ella se señaló que para lograr procesos de economía es necesario “ir más allá” de los aspectos exclusivamente técnicos, lo que requiere establecer el marco adecuado de gobernanza y un entorno propicio en el que las ciudades y regiones actúen simultáneamente como promotoras y facilitadoras.

En este sentido, destacaron que se están dando “importantes” pasos, como en la recogida selectiva, el reciclaje o la conciencia ambiental de la ciudadanía, al tiempo que constataron que la velocidad a la que se implementan las acciones de economía circular no es la deseada a la vista de las exigencias en materia de gestión de residuos por parte de la UE y de la futura nueva Ley de Residuos española, detectándose ventanas de crecimiento, por ejemplo en el impulso a la compra pública verde e innovadora y en el avance en la reducción, reutilización y recuperación como pasos previos al reciclaje.

Movilidad sostenible

El Foro también contó con una sesión sobre movilidad sostenible, limpia e innovadora, en la que ciudades como Bilbao, Medellín (Colombia), Valencia, Las Palmas de Gran Canaria y Cádiz y las organizaciones FCC Medio Ambiente, Asociación Colombiana de Ciudades Capitales y diversas organizaciones abordaron su trabajo para promover una movilidad más limpia e inclusiva que implica reducir la presencia de los vehículos privados, una nueva gestión del transporte de mercancías de última milla, ganar espacio público para los peatones, crear zonas de bajas emisiones y habilitar nuevas infraestructuras para el transporte público, la inter-movilidad y la bicicleta, además de promover modelos de vehículo compartido y la llamada ciudad de “los 15 minutos”.

Todo ello, entre otros aspectos, para reducir las emisiones de C02, promover la cohesión social, mejorar la calidad del aire y, por extensión, la calidad de vida de las personas.

Ciudad diversa

La ciudad diversa e inclusiva para todos los colectivos protagonizó una de las sesiones más destacadas del Foro. En ella, se ofreció una visión positiva, dado que hay muchas ciudades que ya están aplicando la mirada de género o la ciudad para la infancia en sus planes de actuación, entendiendo que la ciudad inclusiva pasa por las relaciones humanas, la concordia, el trabajo en red, la convivencia y la diversidad como señas de identidad prioritarias.

Participación civil

A esta última sesión se sumó otra mesa en la que se debatió sobre el papel de la ciudadanía y los procesos de participación con ideas tan interesantes como la co-gobernanza;  la cultura organizativa; la confianza ciudadana; la necesaria labor pedagógica para la implicación ciudadana en las medidas públicas; la gestión del conflicto; una revisión a las posibilidades de la digitalización para no dejar atrás a los más vulnerables o la transparencia y rendición de cuentas.

Todo ello sin perder de vista el envejecimiento de la población; la creciente diversidad de la sociedad y el buen uso de los nuevos canales de comunicación, como por ejemplo las apps de los teléfonos móviles, además de una obligada tarea por difundir la Agenda 2030 y trabajar en el tema de la alimentación sostenible y de proximidad, cuestiones todas ellas vinculadas a un modelo de vida más saludable y responsable.

Bioterritorios

El evento cerró con una reflexión compartida entre la directora del Foro de las Ciudades, Lola González, y Fernando Prats, arquitecto, urbanista y miembro del Foro Transiciones, quienes pusieron el acento en las diferentes crisis que inciden en las ciudades y que, según indicaron, “nos conducen a un cambio civilizatorio porque afecta a todos nuestros modelos económicos, sociales y ambientales”.

Ambos participantes destacaron la importancia de ver la ciudad “desde la biorregión”, entender el territorio como una clave de futuro y a la ciudad como un hecho físico y social pero también cultural “que ha de convivir y sobrevivir en un mundo globalizado”. Para ellos, la ciudad y el territorio que ocupa son elementos inseparables en un mundo donde deberíamos hablar de “bioterritorios para la vida” interrelacionados entre sí a través de redes, cooperadoras y autosuficientes.

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