Una guía de WAS pretende inspirar a las pymes para pasar a la acción en la transición hacia una economía circular

La economía circular: una oportunidad global

Women Action Sustainability (WAS), asociación de mujeres directivas que pretende impulsar el compromiso de las empresas, instituciones, entidades y la sociedad con la sostenibilidad, ha presentado ‘La Guía de Economía Circular: de la estrategia a la acción’, centrada en las pymes.

14 Abr 2021 | Rocío Barrie | Soziable.es

A través de esta publicación, Women Action Sustainability (WAS) apuesta por una economía diferente, basada en la circularidad, en una transformación sostenible desde el centro de los negocios de las empresas. Desde el concepto de la sostenibilidad con una visión 360 como base para la transformación, el Comité Técnico de Economía Circular de WAS, formado por 14 mujeres, ha trabajado en este avance para servir de inspiración para incentivar a las pymes a pasar a la acción en este sentido.

Durante su presentación, la presidenta de WAS, Mónica Chao, indicó que “este proyecto ha esperado a nacer en un momento como el que estamos viviendo y en el que se necesita un cambio: el cambio de la economía lineal a la circular”. En esta línea, aseveró que “la economía circular es el cambio que necesitamos”.

Manifiesto de WAS: “Merecemos una sociedad que trabaje por el bienestar de las personas y creemos que solo se alcanzará integrando objetivos medioambientales y sociales en las decisiones que determinan el rumbo de la ciudadanía, de las empresas y de las administraciones: una sociedad sostenible”.

Economía circular y descarbonización

Esta guía recoge cómo integrar la economía circular en el núcleo de las organizaciones empresariales en línea con el Pacto Verde Europeo, que se lanzó en marzo de 2020 como un cambio de paradigma en el continente, presentando una Europa más resiliente, sostenible y competitiva, con el objetivo de ser climáticamente neutra en 2050. Un objetivo ambicioso que posicionaba a Europa en el liderazgo global por la sostenibilidad y que proponía un cambio sistémico que tenía como pilar la economía circular. 

El plan de acción europeo de Economía Circular ha inspirado a la estrategia ‘España Circular 2030’, cuya implantación está coordinando el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y que se encuentra respaldada por el Plan de Recuperación, Transformación y Resilencia que ha propuesto el Gobierno.

En este contexto, propone ‘descarbonizar’ la economía a través de la economía circular, que, según la Fundación para la Economía Circular, hace referencia a un nuevo modelo económico y social que tiene como objetivo la producción de bienes y servicios al tiempo que reduce el consumo y el desperdicio de materias primas, agua y fuentes de energía.

Desde WAS, comparten esta misión y en su guía explican las principales motivaciones que tienen las empresas para pasar de una economía lineal a una circular, es decir, pasar del concepto de usar y tirar al de aprovechar los recursos una y otra vez. Según explica la asociación, supone una oportunidad de crecimiento; permite reducir los costes operativos, optimizando el uso de los recursos y reintroduciendo los residuos en el ciclo productivo; permite acceder a nuevas fuentes de financiación; y promueve la innovación no solo en los productos sino a nivel de las tecnologías.

En segundo lugar, la entidad ha indicado que la transformación circular es una estrategia para mejorar la competitividad de las empresas porque permite reforzar la relación con nuestros grupos de interés, generar fidelización de marca, captar talento y, por último, una adecuada gestión de riesgos (regulatorios, operativos o reputacionales, entre otros).

‘La Guía de Economía Circular: de la estrategia a la acción’ también ofrece una hoja de ruta para que las empresas sepan cómo alcanzar esa transición circular a través de ocho pasos: entender qué es la economía circular y explicitar la motivación estratégica de las empresas; identificar y medir materiales y recursos empleados en los procesos y a lo largo del ciclo de vida de los productos y servicios; definir las prioridades donde actuar; definir el marco y herramientas de medición de la circularidad; establecer los indicadores de circularidad y su vinculación con las metas de los ODS; lanzar proyectos y líneas de trabajo circulares midiendo los indicadores anteriores y traduciéndolos a la estrategia empresarial (alianzas y financiación); comunicar el nivel de integración de la circularidad a los grupos de interés; y anclar el cambio para consolidar una estrategia circular.

La definición de esta estrategia, según indica WAS en su publicación, debe estar basada en los tres principios de la economía circular: diseñar para eliminar los residuos y la contaminación; alargar el tiempo de uso de los productos y materiales; y regenerar los sistemas naturales. Todo ello contemplando una serie de elementos que conforman la estrategia, tales como priorizar los recursos naturales, repasar el modelo económico, diseñar pensando en el futuro, colaborar para crear valor conjunto, preservar y utilizar lo que ya está construido, usar los residuos como recursos o incorporar la tecnología circular.

Es decir, para alcanzar la creación de valor circular, se debe partir de la definición del modelo de negocio, de las alianzas estratégicas, de los objetivos y de la medición de impactos. En este sentido, los modelos de negocio circulares a los que hace referencia son aquellos orientados al diseño (añaden valor: diseñan productos fáciles de mantener, de reparar, de reutilizar…); aquellos que promueven el uso de valor óptimo (se enfocan a ofrecer el acceso a los productos en lugar de los productos en sí); negocios que retienen el valor (venden productos usados o materiales reutilizados): y negocios que ayudan a conformar la red de valor circular (proveer de sistemas para la devolución de artículos).

Para WAS, se necesitan grandes inversiones para esta transición y, probablemente, las pymes necesiten un mayor esfuerzo en este sentido. No obstante, hay cada vez más instrumentos que apoyan este modelo y existen opciones para obtener financiación tanto pública como privada.

Cambio sistémico que 'va más allá'

Una de las premisas que sostiene WAS es que la economía circular 'va más allá'. Según afirma, hay que verla como un cambio sistémico que va más allá de la jerarquía de residuos y de pensar si podemos prevenir el uso de determinadas materias primas, que nos incentiva a la reutilización y al reciclaje o a la recuperación de la energía.

Mónica Chao: “La economía circular está presente de una manera transversal en muchas de las cosas que debemos cambiar, un cambio en la visión de cómo veíamos la economía hasta ahora”.

Para WAS, es “clave” que la economía circular llegue a las personas que forman parte de las organizaciones y que hacen posible que estas funcionen. De ahí que todos los empleados deban entender cuáles son los objetivos que tiene una empresa o sus motivaciones económicas, ambientales y sociales para circularizarse al tiempo que es clave la colaboración público-privada y los proveedores con los que se trabaja para ello.

En definitiva, la economía circular, tal y como mantiene esta asociación, es “una transformación necesaria” porque existen unos límites planetarios que las compañías deben conocer y tener en cuenta. Límites como el incremento de la temperatura, que hace que haya que descarbonizar, o los límites como la disponibilidad de recursos naturales, que hace imprescindible hacer un uso responsable, proteger y restaurar ecosistemas.

“Es una oportunidad de crear valor, de incentivar la innovación y de seguir incrementando el mercado”, ha manifestado la entidad, que, además, ha señalado que “las pymes están en ese momento de realizar esa transición para seguir avanzando y para descarbonizar la economía”.

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