
La campaña ‘No lo hagas, no lo permitas’, lanzada por la Fundación Cibervoluntarios con el apoyo de la Secretaría de Estado de Igualdad y Contra la Violencia de Género del Ministerio de Igualdad, visibiliza diversas formas de violencia de género que se producen en internet y en redes sociales mediante testimonios de mujeres que cuentan su experiencia, qué tipos de violencia han sufrido y cómo ha afectado a sus vidas para que, gracias a su visión, otras mujeres puedan identificarlas y dejen así de normalizarlas.
Asimismo, aborda la violencia psicológica y de control, el ciberacoso y la sextorsión, el envío de mensajes y el contenido sexual no solicitado, la vulneración de la privacidad y la difusión de información privada o los insultos, la persecución y las amenazas por mostrar una imagen o comportamiento distinto del estereotipo femenino.
En la presentación de ‘No lo hagas, no lo permitas’, puesta en marcha con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se conmemora este viernes 25 de noviembre, se mostraron los testimonios de las primeras mujeres participantes en la campaña: la actriz, comunicadora y activista Pamela Palenciano y la artista, cantante de Monterrosa y Las Chillers, DJ y comunicadora Rocío Saiz.
Sus testimonios en video pueden verse en la web nolopermitas.org, en la que, además, se incluyen recursos de ayuda para mujeres que sufren violencia de género digital y en la que, en el futuro, se irán publicando nuevos testimonios de mujeres de distintos ámbitos.
Estas entrevistas ponen de manifiesto diversas formas de violencia de género digital que van más allá de las relaciones de pareja y el sexo y que son una prolongación de la violencia ejercida contra las mujeres fuera de internet.
Pamela Palenciano sufrió ocho años de maltrato por parte de su pareja cuando era adolescente. En su testimonio en video, cuenta cómo su ex maltratador le exigía que siempre contestara al móvil o que estuviera horas pegada al teléfono.
Ahora, cuando representa su monólogo ‘No solo duelen los golpes’ en centros educativos, las alumnas que la escuchan le cuentan que de las peores cosas que recuerdan es la ansiedad de vivir con el móvil en la mano, estar siempre en línea para que su pareja no se moleste e, incluso, tener que enviarle su ubicación o dejar de publicar fotos o videos porque él no quiere que los suba. Además, Palenciano cuenta cómo, desde que representa este monólogo, ha recibido llamadas, insultos y amenazas en sus redes sociales.
Y Rocío Saiz, por su parte, ha venido utilizando la música como forma de activismo en pro de la diversidad y el colectivo LGTBQ+ desde que comenzó a subirse a los escenarios hace 12 años. Además de las letras de sus canciones, la artista se ha desnudado con frecuencia en el escenario, algo por lo que ha recibido denuncias, agresiones y amenazas de muerte.
De hecho, más de 10 años después de comenzar su carrera, todavía sigue recibiendo críticas y amenazas en sus redes sociales. Y es que, tal y como asegura, “si me escribe un perfil y me dice ‘no me ha gustado tu concierto o las canciones que has puesto’, fenomenal. El problema es qué le puede parecer tan horrible para que me mande un mensaje diciendo ‘la próxima vez que te subas a un escenario, te mato”.