Con la llegada de la primera ola de calor del verano, Save the Children alerta sobre la situación de más de dos millones de niños y niñas que no pueden mantener sus viviendas frescas. En concreto, la organización advierte que esta carencia afecta directamente al descanso, la salud y el bienestar de la infancia, especialmente en un contexto de temperaturas cada vez más extremas.
Según datos de la Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 25,2% de los menores en España vive en hogares que no logran enfriar adecuadamente sus viviendas durante el verano. Esto equivale a 2.013.600 niños y niñas expuestos a condiciones térmicas que pueden perjudicar su desarrollo físico y emocional.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha confirmado que junio ha sido el mes más caluroso desde que existen registros, y todo apunta a que el verano será más cálido de lo habitual. “Este calor extremo es ya parte de nuestra nueva normalidad. Nos recuerda, una vez más, la urgencia de actuar frente a la crisis climática, especialmente en lo que respecta a la infancia, que es el grupo más vulnerable”, señala Carmela del Moral, responsable de incidencia política en Save the Children.
El 25,2% de los menores en España vive en hogares que no logran enfriar adecuadamente sus viviendas durante el verano
En su informe Nacer en un mundo en crisis climática, la organización reveló que más del 80% de los menores en España experimenta al menos un fenómeno climático extremo cada año, como olas de calor, lluvias torrenciales o sequías. “Los niños y niñas que viven en familias con menos recursos son quienes más sufren las consecuencias de esta crisis. Las condiciones materiales de sus hogares, muchas veces mal adaptadas, los hacen especialmente vulnerables ante eventos como las olas de calor”, añade del Moral.
El estudio también identifica a las comunidades más afectadas por esta doble vulnerabilidad —climática y económica—. Andalucía (39%), Murcia (37%) y Extremadura (35%) concentran los mayores porcentajes de menores en hogares sin capacidad para enfriar sus viviendas. “El calor no solo afecta a su salud, también interfiere en su descanso, en su tiempo de ocio y en su rendimiento escolar, agravando desigualdades ya existentes”, advierte la portavoz.
Temperatura en casa
Las regiones con mayores dificultades para mantener una temperatura adecuada en casa son Andalucía, Canarias y la Comunitat Valenciana, según el análisis de los datos del INE. Save the Children subraya que la pobreza energética impide a muchas familias acceder a sistemas de climatización, y que el envejecimiento del parque de viviendas en barrios de rentas bajas agrava el problema, al tratarse de edificios poco eficientes desde el punto de vista energético.
Ante esta situación, la organización reclama un compromiso firme con la infancia en las políticas públicas de adaptación climática. “Proponemos planes de adecuación climática para viviendas y edificios, que no supongan un aumento en los precios del alquiler”, explica del Moral. Además, Save the Children insiste en que es imprescindible garantizar que las ayudas lleguen a las familias con menores a cargo. “Es urgente reformar el bono social, simplificando los trámites y unificando los descuentos para facilitar su acceso”, concluye.
El análisis se ha realizado a partir de los microdatos de la Encuesta de Condiciones de Vida 2024, correspondiente al año de referencia 2023, centrado en el módulo sobre condiciones de la vivienda y eficiencia energética. Se han aplicado los pesos de expansión poblacional incluidos en la encuesta para asegurar la representatividad de los resultados. Se han calculado tanto porcentajes como cifras absolutas estimadas de personas afectadas, y los datos se han exportado para su posterior explotación.
