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Según Save the Children

Más de un millón de niños podría morir de hambre en Gaza

1,1 millones de niños se enfrentan en Gaza a la muerte por inanición y enfermedad ante la imposibilidad que tienen las ONG para entregar la ayuda humanitaria de forma segura, según Save the Children. Se prevé que el riesgo de hambruna aumente si el gobierno de Israel continúa obstaculizando la entrada de ayuda y el acceso a alimentos, agua, saneamiento, higiene y servicios básicos de salud y nutrición.

Más del 90% de los menores de dos años se enfrenta a una grave situación de “pobreza alimentaria”.

La ONU ha detallado que, entre el 1 de enero y el 15 de febrero, más del 50% de los trabajos de entrega y evaluación de la ayuda humanitaria a las zonas situadas al norte de Wadi Gaza –donde los niveles de inanición son más elevados– fueron denegadas por las fuerzas israelíes.

El 5 de febrero, la ONU informó de que el ejército de Israel había disparado contra uno de sus convoyes que transportaba alimentos. Save the Children recuerda que el hambre no puede utilizarse como método de guerra: "está estrictamente prohibido por el derecho internacional y tendrá consecuencias mortales para los niños y niñas". 

El Programa Mundial de Alimentos ha suspendido esta semana las entregas de ayuda al norte de Gaza por motivos de seguridad y habla de "niveles de desesperación sin precedentes" y alerta de la necesidad urgente de abrir más rutas de ayuda.   

La pasada semana se publicó un informe de Nutrición Global –un grupo de ONG que trabajan en Gaza, entre las que se encuentra Save the Children– que revela que, entre diciembre y enero, más del 90% de los niños y niñas menores de dos años y de las mujeres embarazadas y lactantes, tanto del norte de Gaza como del sur, se enfrentaban a una grave situación de “pobreza alimentaria”. 

El mismo informe también muestra que uno de cada seis niños del norte de Gaza sufría desnutrición aguda, un trastorno que puede provocar emaciación grave, una de las formas más letales de desnutrición y una de las principales amenazas para la supervivencia infantil. Además, puede debilitar el sistema inmunitario, lo que aumenta el riesgo de muerte por enfermedades infantiles comunes y dificulta el crecimiento y el desarrollo a lo largo de toda la vida.   

La destrucción de las infraestructuras en el Territorio Palestino Ocupado durante más de cuatro meses de guerra ha diezmado servicios esenciales como el agua, el saneamiento, el suministro de alimentos, la electricidad y la salud, todos los cuales afectan a los niños y niñas de forma más rápida y gravemente que a los adultos.

Al mismo tiempo, la suspensión de la financiación de la UNRWA –la Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina– por parte de los principales donantes hará que la ayuda que salva vidas se reduzca de forma drástica.

Hambruna masiva

Jason Lee, director de Save the Children en el Territorio Palestino Ocupado, expresó que "se trata de una hambruna masiva de todo un pueblo. ¿Cómo puede alguien vivir así? Tras el inmenso número de víctimas mortales de esta guerra –más de 28.000 personas, el 70% de ellas son mujeres y niños y niñas–, el hambre está provocando que niños y familias mueran a cámara lenta”. 

Lee recordó que “la ayuda humanitaria básica de la que dependen las familias de Gaza ha sido suministrada a cuentagotas o denegada por las autoridades israelíes y los servicios básicos se han visto reducidos por los continuos combates. Las condiciones para proporcionar ayuda humanitaria a los niños y niñas de Gaza no sólo no se están cumpliendo, sino que están empeorando”. 

El director de Save the Children explicó, además, que “la única manera de poner fin a esto –de mantener con vida a los niños y a las familias– es un alto el fuego inmediato y definitivo y el aumento inmediato de la ayuda humanitaria sin restricciones. Sin todo esto, una respuesta significativa dentro de Gaza es imposible y los niños seguirán muriendo".   

Save the Children, por ello, ha pedido un alto el fuego inmediato y definitivo para salvar y proteger las vidas de los niños y niñas de Gaza y que todas las partes en conflicto se adhieran al Derecho Internacional Humanitario, acaten la sentencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) y se abstengan de llevar a cabo acciones que socaven las medidas provisionales indicadas por la CIJ.

La organización, además, ha hecho un llamamiento a todos los gobiernos donantes y al resto de la comunidad internacional para que reanuden y aumenten la financiación del Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas (OOPS) lo antes posible.