Pasar al contenido principal
Contaminación y salud infantil

Relacionan la contaminación durante el embarazo con la obesidad infantil

Un nuevo metaanálisis liderado por ISGlobal revela que la exposición a partículas finas (PM2.5) durante el embarazo puede aumentar en un 23 % el riesgo de obesidad infantil. El estudio, que analizó datos de más de 37.000 madres e hijos en Europa, apunta al periodo gestacional como una etapa crítica para la salud futura.

La exposición a ciertos niveles de contaminación durante el embarazo se asocia con un aumento del 23% en el riesgo de sobrepeso u obesidad infantil.
La exposición a ciertos niveles de contaminación durante el embarazo se asocia con un aumento del 23% en el riesgo de sobrepeso u obesidad infantil.

La exposición a la contaminación del aire durante el embarazo, concretamente a partículas finas (PM2.5), puede aumentar el riesgo de sobrepeso u obesidad infantil. Esta es la conclusión de un amplio metaanálisis paneuropeo liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación ”la Caixa”, y publicado recientemente en Environment International

El estudio examinó la relación entre la exposición a contaminantes del aire durante el embarazo y la infancia, y su impacto en el índice de masa corporal (IMC) y el riesgo de sobrepeso u obesidad a lo largo de la infancia.

Según datos del estudio, la exposición a niveles más altos de PM2.5 durante el embarazo se asoció con un aumento del 23% en el riesgo de sobrepeso u obesidad infantil. Esta asociación fue más fuerte en el grupo de edad de 9 a 12 años. Sin embargo, el estudio no observó asociaciones con la exposición a las PM2.5 durante la infancia, ni con la exposición al NO durante el embarazo o la infancia.

La exposición a niveles más altos de PM2.5 durante el embarazo se asoció con un aumento del 23% en el riesgo de sobrepeso u obesidad infantil

“Nuestros resultados indican que el periodo gestacional podría representar una ventana particularmente vulnerable para el riesgo de obesidad infantil. Sin embargo, se necesitan más investigaciones para identificar con precisión los periodos críticos durante los cuales la exposición a la contaminación del aire podría influir en este riesgo y para confirmar estos hallazgos”, afirma Sarah Warkentin, investigadora de ISGlobal y primera autora del estudio.

“Aún no se conocen del todo los mecanismos biológicos que pueden explicar la relación entre la exposición a la contaminación atmosférica y el aumento de peso en los niños. En estudios anteriores, la exposición a la contaminación durante el embarazo se ha relacionado con un crecimiento fetal reducido y un bajo peso al nacer. Esto puede deberse al estrés oxidativo, la inflamación, problemas en el desarrollo de la placenta o alteraciones hormonales. Estos mismos procesos también podrían afectar al crecimiento y aumentar el riesgo de obesidad durante la infancia, como se ha demostrado en estudios con animales”, explica Martine Vrijheid, directora del programa Medio Ambiente y Salud a lo largo de la vida de ISGlobal y autora sénior del estudio.

En este estudio han participado un total de 37.111 parejas madre-hijo durante el periodo prenatal y 33.860 durante la etapa infantil

Para este estudio, se recopilaron datos de madres e hijos de 10 cohortes de nacimiento en 8 países europeos. En total, participaron 37.111 parejas madre-hijo durante el periodo prenatal y 33.860 durante la etapa infantil.

El estudio abarcó la exposición a la contaminación del aire desde el embarazo hasta que los niños cumplieron 12 años. La altura, el peso y la edad de los niños se obtuvieron a través de evaluaciones clínicas o a partir de la información facilitada por las familias, y se usaron para calcular el IMC. Posteriormente, se estimaron las asociaciones específicas por cohorte entre la exposición a la contaminación del aire y los resultados relacionados con la obesidad infantil, que fueron agrupadas en un metaanálisis conjunto de todas las cohortes.