El Observatorio Empresarial contra la Pobreza presenta un informe sobre inclusión en las empresas españolas

‘Negocios inclusivos’, una oportunidad que las empresas aún deben descubrir

A pesar de ser una oportunidad para mejorar el impacto social y la rentabilidad de las empresas, los negocios inclusivos son una realidad todavía poco conocida y con escasa actividad en España. Esta es una de las percepciones que se desprenden del informe ‘Negocios inclusivos y empresas españolas’, que acaba de presentar el Observatorio Empresarial Contra la Pobreza.

María Jesús Pérez, subdirectora general de la Fundación Codespa y Fernando Casado, socio director del Centro de Alianzas para el Desarrollo, presentan las conclusiones del informe.

31 Mayo | Ignacio Santa María | Soziable.es

El informe se ha elaborado a partir de entevistas a directivos de empresas (en un 70 por ciento) y a representantes de entidades gubernamentales, sociales o asociativas (en un 30 por ciento). El 85 por ciento de las personas entrevistadas creen que el concepto de ‘negocio inclusivo’ está todavía “poco claro” o “no tan claro”, mientras que solo el 15 por ciento ve que es "claro" o "muy claro". Por negocios inclusivos, el observatorio entiende aquellos que “brindan oportunidades para incluir en la cadena de valor a grupos vulnerables, ya sea como consumidores, proveedores y distribuidores o empleados”.

El 60 por ciento de los entrevistados piensa que aún hay poca actividad en negocios inclusivos

El 60 por ciento de los entrevistados piensa que aún hay poca actividad en negocios inclusivos, frente al 40 por ciento que cree que hay “algo de actividad”. En declaraciones a Soziable, Fernando Casado, socio director Centro de Alianzas para el Desarrollo y uno de los coordinadores del estudio afirma que percibe “una cierta apatía” por el cambio hacia una mayor inclusión. “Yo le llamo ‘una fatiga’ de los que llevan mucho tiempo en estos temas. Por efecto de la crisis, se han reducido muchos fondos, ha habido muchos errores y eso ha generado mucho cansancio”, aprecia.

Sin embargo, Casado cree que en la actualidad hay muchos ingredientes para una transformación: “Estamos ahora en un momento nuevo, con recursos diferentes, con una sociedad civil mucho más implicada, mucho más despierta, y con una tecnología mucho más contectada”.

Por ello, señala que esa “apatía y escepticismo” se pueden combatir con ejemplos de buenas prácticas y sobre todo implicando a las nuevas generaciones. “La gente joven es impaciente, apuesta mucho por el cambio, es mucho más inconformista que antes en el sentido de querer transformar las cosas y, por lo tanto, mucho más exigente en las interacciones que tienen con todas las instituciones”, subraya. Precisamente, una de las conclusiones del informe se refiere a los jóvenes, cuando afirma que “las nuevas generaciones buscan una actuación empresarial consciente e implicada en la resolución de los retos sociales”.

Borja Rengifo, Mª Jesús Pérez, José María Sanz,  Juan Francisco Montalbán, Manuel Herrando, María Coello de Portugal y José Ignacio González-Aller durante la presentación del estudio.

En el estudio, los grupos considerados más vulnerables son las personas en extrema pobreza, aquellas que no pueden acceder a una vivienda digna y aquellas que no tienen acceso a agua o electricidad. Sin embargo, cuando se pregunta a las empresas a qué grupos podrían atender mediante sus negocios inclusivos los tres más destacados son las personas con discapacidad, las víctimas de violencia y desempleados o personas en precariedad laboral, es decir, colectivos que cuentan con protección legal y cuya contratación está incentivada.   

Basándose en este dato, Casado indica que las empresas "no deberían pensar que crear una empresa inclusiva es cumplir la ley sino que han de hacer una reflexión en estos términos: ‘qué hago, cómo lo hago y si lo puedo hacer de una manera más incluyente’”. Si las compañías comenzaran pensando en los colectivos que más les preocupan y en lo que pueden hacer para integrarlos, el resultado puede ser diferente, sostiene el coordinador del informe, “pero las empresas no están pensando en esto todavía”, añade.

"La apatía y el escepticismo se pueden combatir con buenos ejemplos y la implicación de la gente joven"

Oportunidad estratégica

En la presentación del informe se ha subrayado que los negocios inclusivos son una oportunidad estratégica para las empresas españolas. “El motivo es doble -según el observatorio-: por un lado, les ayudan a ser socialmente más responsables y contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y, por otro, obtienen una mayor rentabilidad del negocio en el largo plazo gracias al valor social que generan.  

Juan Francisco Montalbán, embajador en Misión Especial para la Agenda 2030 ha sido el encargado de abrir el acto de presentación del estudio. En su intervención, ha señalado que “iniciativas como el Observatorio Empresarial contra la Pobreza y el informe sobre negocios inclusivos son claves en la Agenda 2030. El compromiso del Gobierno español es firme para no dejar a nadie atrás”.

En la inauguración han participado también Borja Rengifo, director general Cooperación Multilateral, Horizontal y Financiera de la Aecid; Manuel Herrando, presidente de Fundación Codespa; José María Sanz-Magallón, director de Fundación Telefónica y María Coello de Portugal, directora de Institutional Development y Alumni en IESE Business School.

El Observatorio Empresarial contra la Pobreza es una plataforma creada en 2015 para promover el liderazgo de la empresa en la lucha contra la pobreza. The Boston Consulting Group, la Escuela de Negocios IESE y la Fundación Codespa constituyen la unidad ejecutora del observatorio, que está formado por BBVA, Telefónica, CaixaBank, Endesa, Sener, Divina Pastora Seguros y KPMG.

 

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