Las ministras Schmidt y Ribera insisten en que la COP25 debe tener en cuenta a los colectivos más vulnerables

La presidenta de la COP25 vincula las crisis sociales con la emergencia climática

“Las crisis sociales que se viven en diversos lugares del mundo y la crisis climática son dos caras de la misma moneda”, esta ha sido la idea central que ha atravesado las intervenciones de la presidenta de la COP25, Carolina Schmidt, y la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, en el Fórum Europa, que han insistido en la idea de una acción climática que sea justa y equitativa.

Carolina Schmidt, ministra de Medio Ambiente de Chile y presidenta de la COP25.

27 Nov | Ignacio Santa María | Soziable.es

La transición hacia una economía descarbonizada “no puede dejar de lado a las comunidades más vulnerables y a los trabajadores”, ha advertido la presidenta de la cumbre y ministra de Medio Ambiente del Gobierno de Chile. Este ha sido el mensaje político de fondo que han querido transmitir Schmidt y Ribera en el encuentro informativo organizado por Nueva Economía Fórum. 

En la presentación, la secretaria general iberoamericana Rebeca Grynspan, ha sentenciado que “la historia de las cumbres sobre el cambio climático es la historia de las causas nobles que exceden y anteceden la ideología política”. Posteriormente ha agradecido a los gobiernos español y chileno que hayan trabajado conjuntamente a contrarreloj, sorteando un sinfín de obstáculos, para mover esta cumbre de Chile a España.

"No podemos concebir de forma separada las protestas de Chile, Ecuador o Hong Kong y la crisis ambiental" 

“Tenemos que ser capaces de hacer lo mismo: trabajar desde perspectivas y filiaciones distintas por un mismo objetivo global, desde la cooperación, la solidaridad y la generosidad. No hacerlo, sería el acto más egoísta e irresponsable de nuestra generación, casi una traición a las generaciones venideras”, ha manifestado Grynspan.

La ministra chilena de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, comenzó su intervención haciendo referencia a las protestas en Chile y a las grandes manifestaciones populares en otros lugares del mundo como Ecuador, Bolivia, Hong Kong, Líbano e inclusive Francia. “Las crisis sociales y la crisis ambiental que vivimos en el mundo entero son las mayores del siglo XXI y no podemos concebirlas de manera separada”, sostiene.

La presidenta de la COP25 asegura que la crisis climática multiplica las desigualdades sociales en el planeta y afecta especialmente a los más vulnerables y a los países de ingresos más bajos. Por ello, aboga por una transición que sea respetuosa con el medio ambiente pero que sea socialmente justa. “No puede dejar de lado a las comunidades más vulnerables y a los trabajadores” ha advertido.  

Carolina Schmidt, Teresa Ribera y Rebeca Grynspan.

La agenda chilena, "más vigente que nunca"

A pesar de haber cedido el testigo de la acogida de la cumbre a España, Schmidt manifiesta: “La agenda climática ambiciosa para Chile hoy está más vigente que nunca. Por eso les animo a trabajar juntos por el éxito de la COP25 que permita la implementación efectiva del Acuerdo de París y la hacer crecer la ambición con el foco en las personas”.

La ministra chilena, que confirmó que el presidente, Sebastián Piñera, no va a asistir a la COP, ha incidido en que “no solo se trata de asumir compromisos concretos para actualizar la contribución determinada nacional (NDC) en 2020 y alcanzar la neutralidad en carbono 2050, sino también vincular estos objetivos con los problemas socioambientales que afectan a las personas, porque las personas deben ser el centro de la acción climática”. Por ello, Schmidt ha explicado que su gobierno está sometiendo a consulta popular su NDC. 

Ribera: “Los jóvenes marcan el ritmo de la agenda y no podemos fallarles"

Por su parte la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha aludido a los últimos datos conocidos del informe del Programa de ONU Medio Ambiente, según los cuales, el objetivo que la comunidad internacional se marcó en 2015 y los compromisos para poder hacerlo realidad no dejan de distanciarse. “Hay un diferencial importante que no deja de agrandarse y nos encamina a la subida de los tres grados”, advierte Ribera

Además, subraya: “La emergencia climática ha dado la cara, se ha hecho indiscutible para la ciencia, para la sociedad y para los jóvenes, que nos exigen que actuemos y trabajemos en una agenda más ambiciosa en acción climática, justicia y equidad”. A juicio de la ministra, “los jóvenes en la calle, inspirados por la ciencia, marcan el ritmo de la agenda y no podemos fallarles”. Pero eso supone trabajar “de manera entusiasta y activista en la acción, pero ser serios y solventes para saber dónde están las dificultades”.

"Superar la rabia"

En ese sentido la ministra de Transición puso de relieve su deseo de que las manifestaciones que se convoquen en la calle alrededor de la cumbre, sean exigentes pero constructivas. “Hay que superar la rabia y frustración, que son legítimas”. En este sentido, ha destacado que se ha trabajado para garantizar que no haya ningún tipo de problema de seguridad.

Ribera reduce la estimación del coste de la cumbre de 60 a 50 millones

Por otra parte, Ribera está convencida de que la transición hacia un nuevo modelo de economía descarbonizada permite “una excelente hoja de ruta para la inversión, para la generación de empleo y de negocios y actividades perdurables sostenibles, seguras”,  

A preguntas de los participantes en el coloquio, la ministra redujo en 10 millones de euros la previsión del coste conjunto que tendrá la organización de la cumbre para España, situando esta estimación en 50 millones. Por otra parte, reveló que desde La Moncloa se han cursado unas 50 invitaciones a jefes de estado, de gobierno y de organismos internacionales.

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