TRIBUNA. Isabel López Triana, socia fundadora de CANVAS Estrategias Sostenibles

El rol de las empresas en el mundo que viene

Isabel López Triana reflexiona sobre el futuro de las organizaciones empresariales a propósito del informe anual 'Approaching the Future 2020: Tendencias en Reputación y Gestión de Intangibles', elaborado por CANVAS Estrategias Sostenibles junto a Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership.

Isabel López Triana, socia fundadora de CANVAS Estrategias Sostenibles.

26 Mayo | Isabel López Triana | Soziable.es

Desde hace algún tiempo venimos observando cómo la incertidumbre se ha instaurado en nuestro día a día y la única constante de la que podemos estar seguros es el cambio continuo. Prueba de ello es la crisis sanitaria y social generada por la COVID-19, una situación excepcional que evidencia que la resiliencia y la adaptación son ya dos habilidades indispensables que debemos seguir trabajando, tanto como individuos, como a nivel empresarial.

"Ante la pandemia, las compañías han tenido que responder de forma ágil a importantes cambios de paradigma"

Ante la pandemia, las compañías han tenido que responder de forma ágil a importantes cambios de paradigma: implantación del teletrabajo, reducción o cierre de sus actividades productivas, cambios en las cadenas de valor a nivel internacional, restricciones de movimiento… Estos son solo algunos de los desafíos que en las últimas semanas han contribuido a acelerar el rol de las empresas como actores clave para dar respuesta a los retos globales.

En un contexto complejo como el actual, las empresas se dan cuenta de su interdependencia con los grupos de interés que les rodean, especialmente las comunidades en las que operan. De hecho, la integración de las expectativas sociales en un entorno de incertidumbre es la tendencia más valorada por los directivos y expertos encuestados en Approaching the Future 2020: Tendencias en Reputación y Gestión de Intangibles, informe anual que elaboramos desde CANVAS Estrategias Sostenibles junto a Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership.

Este informe, que integra la visión de 300 profesionales y las conversaciones sociales  expresadas en los entornos digitales, señala que un 27% de los expertos asegura estar trabajando en la gestión e integración de estas expectativas sociales en su día a día. Las otras tendencias que completan los temas prioritarios para los profesionales encuestados son la emergencia climática y la Agenda 2030, lo que también indica una mayor atención de las organizaciones a la sostenibilidad y a las necesidades sociales.

Pero para ser capaces de generar los cambios necesarios para adaptarnos al mundo que nos espera, ese compromiso se ha de traducir en acciones. Si observamos las tendencias en las que más están trabajando las organizaciones, casi la mitad, un 48%, están buscando la diferenciación de su marca a partir del propósito de la empresa y de valores como el compromiso social, la integridad y la confianza.

Además, esta tendencia se encuentra entre las más relevantes en la conversación social en los ecosistemas digitales. Este mayor interés social por las empresas comprometidas es un signo de la evolución en los últimos años hacia un mayor activismo ciudadano, que busca y apoya a las empresas responsables y sostenibles y rechaza comportamientos corporativos que no estén alineados con sus valores personales. En este clima social, las organizaciones tienen la oportunidad de fortalecer su reputación y liderazgo para ser valoradas como parte de la solución a los grandes retos globales a los que nos enfrentamos.

El propósito, en el centro de la estrategia

Para ser capaces de ofrecer soluciones relevantes y que generen un verdadero impacto positivo en la vida de las personas y en el planeta, debemos reflexionar sobre cómo hemos operado hasta ahora, especialmente a nivel empresarial.

La mentalidad cortoplacista, la búsqueda del máximo beneficio económico para unos pocos y la sobreexplotación del planeta definen un sistema capitalista que, ante una crisis como la generada por el coronavirus, prueba ser poco resiliente y productivo a la hora de adaptarse a nuevas situaciones. Por lo tanto, aunque es un debate que lleva vivo desde hace algunos años, nos encontramos en un punto de inflexión en el que es más importante que nunca plantear nuevos modelos de negocio capaces de crear valor para todos los grupos de interés.

Para ello, es necesario redefinir los negocios de forma tal que el propósito esté en el centro de la estrategia y la toma de decisiones. Un propósito que necesariamente ha de ser compartido por todos los grupos de interés, y que ha de tener en cuenta la creación de valor económico, social y ambiental tanto para la compañía como para las personas y el planeta.

La definición del propósito corporativo y su integración estratégica implica un verdadero compromiso y transformación de las organizaciones. Muestra de ello es que, entre los profesionales encuestados en Approaching the Future 2020 que están trabajando en estas cuestiones, un 92% afirma que el propósito  genera cambios en la gestión diaria y en la relación con los grupos de interés. Entre esos cambios destaca la coherencia que aporta a la estrategia de la organización, el impacto en la integración de las expectativas de los grupos de interés y la influencia en la revisión de valores y comportamientos corporativos.

Con el propósito como guía, el reto empresarial en los próximos años será repensar su sentido y su papel en las comunidades para avanzar hacia modelos más resilientes ante la disrupción, que permitan reducir las desigualdades sociales y, por supuesto, que sean sostenibles con el planeta. Solo así el sector empresarial podrá prosperar en el presente y asegurar su relevancia en el mundo que viene. Un mundo que, aunque hoy parezca incierto, terminará de consolidar la responsabilidad y el desarrollo sostenible como valores fundamentales.

 

Agregar comentario

Comentarios

Añadir ComentarioDesplegar formulario para comentar

0 Comentarios

No hay comentarios

Últimas noticias

Ir al inicio del contenido